Gru es una saga que me gusta. Es simpática y entrañable como un perro que no sabe ningún truco, pero que se te sienta en el regazo para calentarte el corazón. Debo ser de los pocos que la ha ido viendo por la trama romántica y familiar, justo la que parece darle igual a los productores (Quiero dar el beneficio de la duda a los guionistas). Por esas tramas, ayer me puse a ver la última entrega de la saga aprovechando que la habían puesto en Sky. Y por esas tramas en lugar de estar trabajando en mi novela he tenido la imperiosa necesidad de escribir esto.
Termine la película contento. Es una aventurilla más, con unos fondos preciosos muchas veces, hemos llegado a un punto tecnológico que a poco empeño que pongas el entorno es hiperrealista, incluso en esta línea de presupuesto. Lejos quedan los días en que Dreamworks, Disney, Warner e Illumination tenían claras diferencias en los acabados. Los personajes siguen cayendo bien, Agnes es un amor de niña, y los Minions tienen los momentos justos* sin robarse la película como ocurría de forma descarada en la segunda. Un capítulo más, simple y simpático. Así me quedé al cerrar la pestaña. Al ir a dormirme fue cuando empezaron los problemas.
Soy de la opinión de que el cine infantil no debe considerarse como menor ni disculparle según que malas costumbres. Digo infantil y no de animación porque aquí el problema es el público objetivo, mejor dicho, el problema es cómo los productores perciben al público objetivo y las decisiones que toman respecto a él.
Empecemos por el bazo y vayamos destripando. Esta película no es una película. Son cinco que avanzan de forma simultanea y devorándose mutuamente por el foco de atención. ¿Resultado? Un caos que funciona en primera instancia por cerrar la que conlleva mayor peligro y considerada principal por ello. Funciona a nivel superficial, en cuanto te pones a pensar en ella las costuras que unen las tramas se empieza a ver más que las de Víctor Frankenstein.
La reunión de guionistas y productores debió ser tal que así.
Tenemos estas ideas para la secuela:
Gru es amenazado de muerte por un villano y deben esconderse.
Los Minions obtienen superpoderes.
Una villana adolescente quiere que Gru sea su mentor.
El hijo de Gru debe aprender a querer a su padre.
¿Cuál cogemos?
Si.
Cada una de estas ideas podría sustentar ella sola una película de hora y veinte sin problema. Y, claramente, una de ellas era un reclamo publicitario para los trailers porque es vergonzoso todo lo que envuelve a la trama de los minions copiando poderes de Marvel. Las escenas de los minions antes ya eran gags aislados, aquí detienen la película entera para poner otra y luego lo justifican metiéndolos en un clímax que ya estaba resuelto de ante mano.
Pero esto es Gru, el pago por ver a su familia es tragar con los personajes que venden juguetes, y no voy a mentir, son muy divertidos. Creo que tienen los mejores chistes de la saga. El problema son las otras ideas que deberían haber tenido peso independientemente unas de las otras. Ahí tienes hasta Gru 8 si te da la gana. La trama principal con Gru teniendo que esconderse de otro villano tiene a su vez un montón de subtramas que quedan en nada, en chistes sin remate, y conflictos sin resolución.
La familia entera se enfrenta a tener que fingir ser otros, a abandonar su vida entera para esconderse fingiendo ser otros. Agnes le aterra mentir; Margo tiene conflictos en el instituto, a abandonado a sus amigos y no se integra; Edith si es cierto que se queda colgada sin nada más que darle una paliza a un profesor de karate. Lucy trata desesperadamente de enfocarse en la misión, en ser una persona corriente y le sale fatal. Todo queda colgado. Hay escenas que parecen que van a enfocarse en el conflicto de Agnes, con Margo se insinúa que nos enfocaremos en el acoso que sufre y Lucy tiene hasta un segundo acto en su propia trama. Todo eso los guionistas lo dejan muy bien atadito a un bloque de cemento y lo tiran al mar.
No importa. Parecen insinuar eso una y otra vez. No importa. Meted el siguiente chiste de los minions. Y ahora que están todas las semillas y conflictos plantados vamos a dar un volantazo y meter otra película con una cría que hace chantaje a Gru para que la ayude a ser una villana. Al mismo tiempo que Lucy se olvida que tiene un hijo y un marido y desaparece para que Gru pueda tener al mismo tiempo su trama de mentor y de padre. Y cuando esa trama parece que va a ir a algún sitio se para para volver al villano principal, porque llevamos hora y diez y aquí tenemos que irnos a cenar que se hace tarde. Vamos a ir cerrando.
Toda esta diatriba trata sobre la deriva que parece existir en el cine infantil, sobre todo con Illumination. Debe ser que Universal piensa que los niños son imbéciles o que no necesitan algo tan trivial como un guión bien apañado. Ya no pido que desarrollen cada trama principal en una película individual. Bastaría con haber puesto atención a los mimbres porque están cada uno por su lado cuando podrían haber encajado bien juntos. La cría villana podría haber servido para acosar a Margo en el instituto a fin de atraer a Gru y después tener su arco de redención convirtiéndose en su amiga. Lucy la lía en la peluquería, en lugar de ser un personaje aleatorio para un chiste con Terminator podría haber sido una vecina, y que Lucy tenga que esconderse y disfrazarse para que ni Gru ni la vecina sepan lo que ha hecho, al tiempo que Lucy se da cuenta de que no puede llevar una vida normal, que lo suyo son las aventuras junto a Gru. La trama de Agnes sobre no mentir podría haber tenido su clímax cuando una villana secundaria llega a la casa y le pregunta por Gru. Tenías en esa escena el conflicto del personaje y lo ignoras adrede porque no sabes como solucionar el dilema moral.
Podría argumentarse que es una película infantil, para los más pequeños, pero, primero, eso es un insulto a los niños, segundo, esta película ha recaudado casi mil millones de dólares y se le debe exigir más, y, tercero, puedo desmontar ese argumento con Kung Fu Panda.
Kung Fu Panda 4 al igual que Gru 4 traen de vuelta a villanos anteriores. Gru para un ¿chiste?, ¿guiño? no sé para que los traen. Kung Fu Panda como reclamo publicitario. La clave está en que los guionistas de Kung Fu Panda hacen girar el conflicto de Po alrededor de la aparición de Tai Lung, es enfrentar al héroe con su primera némesis a fin de mostrarle el camino que ha recorrido, y con el respeto suficiente a Tai Lung como para darle un final que no parecía ser necesario pero que pone punto y final al conflicto de Tai Lung. Esa es la diferencia. Hay amor por lo que se está contando, los personajes evolucionan, la familia de Gru está estancada en un Los Simpson, la familia de Po crece, sus dos padres cambian, su maestro, sus amigos, su tensión sexual con tigresa.
Ambas películas son infantiles, pero Dreamworks trata a su público con respeto. Illumination parece sacar las llaves y agitarlas delante de la pantalla y enfada muchísimo. La película podrá ser simpática, entretener, pero si lo que perdura son los pasos que no has dado, el camino que has decidido ignorar, el poso que queda es negativo. Y estaba ahí, yo veo la película que podría haber sido con cambios mínimos en el guión. No hablo como el típico Youtuber que grita a Star Wars porque no han traído un clon de Darth Maul y un Jar Jar malvado. Aquí había algo y no ha habido pasión por hacerlo brillar. Han tenido ideas y las han grapados unas con otras hasta tener algo similar a una película. Estoy convencido de que si esto que han hecho, lo hubieran hecho con una película para adultos no se sería tan permisivo. Y de eso van estas palabras, del aparente desprecio a los niños que tienen algunas compañías.
Son niños. No gilipollas. La calidad debería ser un mínimo exigible, no un check en la lista que puedes saltarte si tienes a los minions.

