Es una pregunta lógica si nos paramos a admirar las recreaciones digitales de Parque Jurásico y las comparamos con su directa descendiente Jurassic World. En el acto notamos algo raro en la segunda y seguimos maravillándonos con la primera. ¿Acaso somos más conscientes y por tanto más críticos? Lo dudo, de ser así notaríamos los fallos en Parque Jurásico, pero no podemos seguimos fascinados por las escenas sin caer en que esa increíble criatura está fabricada por unos, ceros, látex y pintura.

En mi opinión los efectos especiales no son peores que hace veinte años, ni nos hemos acostumbrado a ellos, aunque si que hay parte de culpa en la saturación. Para mi, que notemos más los efectos especiales viene determinado en la valentía de los directores, productores y encargados de los elementos digitales.  Ven hasta donde puede llegar un buen efecto y quieren forzarlo un poco más. Por eso los notamos más, porque cada vez van más lejos y se atreven con más cosas a la vez.

Volvamos a Parque Jurásico, una película con dos mil tomas, de las cuales apenas medio centenar es efecto digital. Increíble, ¿verdad? Quien diría que una película tan espectacular tuviera tan pocos efectos hechos por ordenador. Esto se debe a que Spielberg no estaba del todo convencido con los ordenadores, no pensaba que llegarán a estar a la altura. En un principio los dinosaurios iban a ser mediante stop-motion y las maquetas a tamaño real de Stan Winston.

Por eso hay tan pocas tomas digitales, se trataba de un arte nuevo y sin probar y lo aprovecharon al máximo pero sin caer en mantener la película mediante ellos. Las escenas son en plena oscuridad, ya sea de noche con el ataque de la Tiranosaurio, o en una cocina a oscuras en la tensa escena de los Raptores. Todo el que sabe un poco de efectos sabe que los fallos se camuflan mucho mejor gracias a la oscuridad. Un efecto a plena luz siempre tendrá mucho más trabajo para que el ojo humano no note la trampa.

Debido a esto los efectos más evidentes de la película son el Brachiosaurio del principio. Los Gallimimus se libran gracias a que su velocidad nos impide verlos bien, y la aparición del Rex esta en un fondo neutro, no tiene que jugar con las sombras, por eso tampoco canta demasiado, pero con el cuellilargo si que se nota porque la cámara avanza y la luz también haciendo que la piel tenga que reflejar en tiempo real puntos de luz que cambian de posición.

Bien, esto es en cuanto a Parque Jurásico y el porque se conserva tan bien. Pero, ¿por qué ahora se notan más? Es lo que decía más arriba, los encargados de los efectos se han vuelto más osados, creen poder hacer más y mejor y así te encuentras con una película como Jurassic World que te planta un dinosaurio bajo el sol de mediodía y no se nota en absoluto. El problema es que tras esa escena, viene otra y otra y otra más. Al final le das tanto material al espectador que uno verá el fallo en una escena, y otro en otra y al final tendrás media película con “malos” efectos porque entre todos han visto el cartón a media película

También habría que añadirle el problema de asumir que un ordenador puede sustituir todo lo demás. Se ha olvidado el uso de maquetas, animatronicos y maquillaje en la mayoría de productos. Si tienes un monstruo digital a un palmo se va a notar, la piel, las arrugas, las imperfecciones y demás detalles nimios ganan enteros cuando se plantan en plena cara. Su ausencia en la piel digital hacen que automáticamente pienses que algo va mal y lo delata. Pero si construyes una cabeza de monstruo para primeros planos que oculte esa falta de imperfección y luego en planos abiertos creas al bicho digital verás como la gente empieza a ser arrastrada a la película y deja de notar los efectos.

Esa es mi reflexión, no es que sean peores efectos, es que los vemos más. Aunque estén mejor hechos se abusa tanto de ellos para según que cosas que al final acostumbras al ojo a ver dónde esta el croma verde, dónde están los empalmes y que es un truco de ordenador. Por eso Mad Max Fury Road ha sido tan alabada. No solo es trabajo de dirección y producción, también tenemos un coche volcando de verdad y estallando. En cuanto nos creemos que ese coche esta volando por los aires de verdad, porque lo hace, nos olvidamos que el fondo es pintura digital, que el color está falseado o que hay un huracán gigante.

Lo mismo ocurre con películas de corte más personal como Forrest Gump. Si usas los efectos como base y no le das más peso del que merece logras que la gente ni se de cuenta. ¿Cuánta gente alucinó cuando vio como le habían quitado las piernas al teniente? ¿O al descubrir que muchas escenas en terreno abierto habían sido manipuladas por el bien del plano?

Los efectos digitales deben ser una herramienta para contar la historia, no la propia historia, y deben estar apoyados por elementos físicos y a las ordenes del guión. Siguiendo esos pasos la gente dejara de notar los efectos digitales y entrará en el mundo con los ojos abiertos de par en par.

¿Alguien ha mencionado Avatar o Warcraft? Pues eso.