Tras tanto comentar esta obra cada vez que mencionó  Legado Maldito creo que ya es hora de hablar detenidamente sobre ella. Más o menos.

No será muy exhaustivo debido a que solo he leído los dos primeros ya que son los únicos traducidos, y no le he podido seguir el rastro después de esto. Sin embargo me resultan lo suficientemente interesantes en sí mismos como para comentarlos y ahondar más adelante en los siguientes si tenemos suerte y los traducen.

Unas pinceladas de contexto antes de empezar. Esta saga empezó con un fanfiction que gano mucha popularidad rápidamente, hasta el punto de que el autor sacando su máxima caradura, decidió publicar la segunda parte cobrando. Esto como es natural a Rowling no le hizo ni puñetera gracia.

Al final se acordó que podía publicarlo pero solo cubrir gastos, convirtiéndose en la única obra autorizada, que no canónica, sobre Harry Potter. No tengo los datos precisos sobre este acuerdo o sí sigue vigente, pero que el autor lleve cinco libros me deja ver que Rowling no esta interesada en hundirlo. A lo mejor el año pasado le da por publicarlo ella poniendo su nombre en grande y ya en la contraportada el de George Norman.

No esperéis tampoco que critique a nivel de redacción, la traducción que leí era un desastre que daba cáncer de sida en los ojos y no tengo conocimientos suficientes en inglés como para opinar sobre las capacidades de Lippert como escritor.

Lo que me interesa es la forma en la que Lippert afronta una continuación de la saga.

Primero repite la formula, aventura por año, y repite  el modelo de seguir a un protagonista. Esta vez la tarea recae en James Sirius Potter, primer hijo de Harry y Ginny Potter. Hasta aquí bien, repite esquemas básicos para construir la continuación, nada que objetar.

A partir de aquí comienza la expansión. De entrada Hogwarts invita a un colegio americano para que pasen el año en el castillo, en un intercambio cultural. Tenemos a Benjamin Franklin en formato fantasma dando clases.

James tiene un amigo criado en el mundo muggle que acaba en Slytherin y otro obsesionado con la tecnología y como esta falla más que una escopeta de feria en contacto con la magia.

Lippert utiliza pequeños detalles de la saga (Que no funcione la tecnología) para crear tramas secundarias. También nos da una amistad que trasciende las casas, algo que Rowling prefirió ignorar cuándo se trataba de Slytherin, y es que George Norman nos da una visión más humana de Slytherin, no es la fabrica de mortifagos de los originales. Es de agradecer.

También se dedica a explicar algunos conceptos mágicos, y a mi eso me encanta, como por ejemplo la aparición. A través de un profesor nos explican que un mago puede dispersar los átomos de su cuerpo y volver a formarse en otro punto del espacio. Esto me resulta curioso porque me gustan estas explicaciones chorras, pero resulta que sirve para explicar parte del clímax.

No solo se amplia universo hacia delante o  hacía el exterior, también volvemos a la época de los fundadores. Se nos da información de los fundadores del colegio, aparece Merlín, la dama del lago. Lamentablemente Salazar es un capullo, pero no se puede tener todo.

Y redime la figura de Voldemort, en el segundo libro nos deja claro que no era el idiota de la batalla de Hogwarts.

Aunque tiene ciertos problemas con los clichés. En especial en el ámbito amoroso. James Potter con doce años no puede sentirse atraído por una chica de la forma en la que lo explican. Es demasiado exagerado para alguien tan pequeño, parece más un elemento añadido porque la gente quiere amor, que por necesidad. Su padre solo se fijo en el tercer año, y amar (como le pasa a James) solo a Ginny y en el sexto.

No es un problema, me gusta como afrontan esos sentimientos. Pero me choca verlos en alguien tan joven.

No puedo terminar sin mencionar también como Lippert afronta problemas por los que debe pasar un niño. No es solo aventura. James y Albus (este a partir del segundo) deben vivir en el colegio con la sombra de su padre (curioso que el último libro oficial vaya de eso…) y como ambos lo afrontan de manera distinta. El primero acude a la figura de su abuelo y el segundo se radicaliza posicionándose en el bando contrario al que estuvo su padre.

Albus no se convierte en villano, pero si que va a Slytherin y parece hacer todo pensando en lo que habría hecho su padre para no hacerlo y que no le comparen, además de una pequeña rencilla con Scorpius Malfoy, el cual esta muy bien tratado en el segundo libro. Mantiene esa vileza manipuladora de su padre y abuelo, pero se le nota el buen fondo, una evolución lógica visto lo vivido por Draco.

También abordan el tema de como afrontar la muerte siendo un niño (No diré quien muere ni como para no destriparlo. Pero lo mato el Mayordomo con la soga) y como cada personaje lo vive y lo cura de una forma distinta.

No es ninguna maravilla, es un libro de aventuras. Pero se agradece el intento de Lippert por evolucionar el mundo de Rowling y por añadir elementos de mayor peso emocional sin centrarse en la batalla de bien contra mal de siempre.

Lo recomiendo si te gusta el universo y quieres leer una continuación lo más “oficial” posible. Ya os digo que todo esto no tiene impacto en el canon, pero es lo que más se le acerca. Considerarlo como el universo Legend en Star Wars.