Es una pregunta que lleva mucho tiempo en el aire y que el otro día, hablando por twitter, me vino una respuesta. Tal vez todos ya la sabéis o la intuís, pero no esta de más analizar porque libros y películas como A tres metros sobre el cielo, Crepúsculo, 50 Sombras de Grey o After tienen tanto éxito.

Ya he hablado largo y tendido sobre el éxito de estas sagas, pero en esta ocasión quiero adentrarme en el porque de ese amor hacia su protagonista masculino. Quiero indagar en la atracción que se siente hacia Edward, Grey o Mario Casas (Esto último es digno de Cuarto Milenio. El gotelé de mi cuarto es más expresivo).

Primero tenemos el plano físico. Todos son personajes atractivos a nivel intelectual y físico, de gran porte, atléticos, y sin ninguna clase de imperfección (Los maniquíes son más humanos que esto). Lo curioso es que las autoras parecen usar el método Lovecraft con ellos, los describen dando pinceladas de lo hermosos que son y lo esculpido en mármol que tienen el abdomen (Lo siento, pero yo leo esto y solo puedo imaginarme a Edward tumbado en la orilla del río y yo usándolo de tabla de lavar como la tortuga de Blancanieves. Siempre me rió), pero poco más. Deja en el lector la responsabilidad de dibujar hasta el último detalle al personaje.

Lo mismo que hacía Lovecraft, como no puedo crear algo tan asqueroso o bello como lo que puede imaginar el lector, voy a darle las pautas para que lo cree él y de esa forma se una al proceso creativo. Esto es darle mucha libertad al lector, que podría imaginarse un monstruo de purpurina y pelo a lo Goku.

Para solucionar eso tenemos la perspectiva de la narradora (Que siempre es la protagonista). Ella se encarga de que el lector nunca se salga del camino. Su personalidad es tan blanca que una gran parte de la población puede identificarse con ella, y  en el momento en que te identificas te tiene en sus redes pues te condiciona a verlo a través de su punto de vista.

Por eso las fanáticas de Crepúsculo consideran a Edward un caballero romántico obviando que abandonó a Bella en una depresión suicida o que la espiaba todas las noches incluso antes de ser pareja. No lo consideran extraño, aberrante o violento porque Bella no lo ve así. Bella se intenta suicidar varias veces para volver a ver a su amor, no lo considera un suicidio sino un reencuentro con Edward. Su visión retorcida del mundo impregna de falso romanticismo escenas que consideraríamos abusivas o escalofriantes.

Terminamos con el plato fuerte. El sexo. Si, Edward puede ser un dios esculpido en marmol, Grey el ser más bello jamás creado y Mario Casas… no tiene camiseta, pero eso solo es una mitad del pastel. Si luego los personajes son más virginales que la nieve iba a leer esas novelas mi tía la Juani. Tenemos que admitir que el sexo vende. La pornografía es una de las artes más viables económicamente hablando de la actualidad, pero tiene un problema. No puedes vender porno a adolescentes.

La solución la encontró Meyer, y si me preguntáis, creo que la descubrió de pura casualidad. Meyer quería transmitir un ideal conservador, dónde tienes que guardarte hasta el matrimonio, pero para hacerlo atractivo le dio una carga erótica muy importante, la tensión sexual de Bella y Edward se capta más que su amor, para luego estallar en el cuarto libro dónde Meyer nos relata que la pareja esta ocho horas al día sin parar. Porque se hace de día que sino están toda la vida.

¿Veis por dónde van los tiros? Crean una fantasía perfecta, lo suficientemente ambigua para que el mayor número de lectores se sienta identificado y con la carga suficiente como para que sientan que leen algo prohibido (Ahora iré con esto) y les resulte más emocionante.

¿A qué me refiero con prohibido? A tabúes sencillos. Vivimos en una sociedad que reprime mucho las necesidades sexuales de la gente y al mismo tiempo se asienta sobre una hipocresía desmedida (Está bien que un perfume se venda a base de escotes pero esta mal que una madre amamante en público), esta situación cultural es idónea para Meyer y sus seguidoras pues tienen a la población en un punto en el que cualquier cosa le resultará atractiva y prohibida.

Meyer optó por poner al vampiro como máxima fantasía, un ser que puede estar horas y horas sin parar a descansar y que es insaciable. E. L. James por su parte prefirió insultar a todos los seguidores del BDSM y sacarse de la manga el estilo de juego sucio, manipulador y violento de Grey, pero nadie lo percibe porque la mayoría no se pone a buscar cosas de Masoquismo. Es algo tabú, prohibido y por eso nos atrae.

Si nos dicen que no toquemos el fuego, metemos la mano. Si nos prohiben comer la tarta de chocolate sentimos aun más ganas de comerla. Por esa misma regla si desde pequeños nos dicen que el sexo es algo malo y que el BDSM es inmoral, nos sentimos atraídos de inmediato por esa obsesión por lo oscuro y perverso que tenemos todos de transgredir las normas.

Da igual que las prácticas masoquistas sean de mutuo acuerdo y se disfruten plenamente por ambas partes. Eso no le interesa al gran público, solo quieren esa sensación de leer algo erótico y perverso que jamás harían pero que les gusta y les excita imaginar haciéndolo.

Por eso Grey ha tenido tanto éxito. Es un personaje que en la vida real (Y si no fuera rico) estaría en prisión por malos tratos o por haber asesinado a su amante, pero que el libro justifica con un pasado violento que lo ha dejado en esa situación y con una narradora que lo ve con demasiados buenos ojos. Anastasia es el ejemplo perfecto de una mujer maltratada que justifica a su maltratador por su infancia traumatica, pero volvemos a lo de más arriba, como ella es tan plana, nos vemos influidos a verlo todo a través de sus ojos.

Podéis decir que no, que eso no es cierto pero los que vemos esos abusos es porque no nos metemos de lleno en la historia. No lo digo como algo malo, solo expongo mi teoría de que solo vemos la realidad porque no hemos leído la obra desde la perspectiva de Anastasia.

Preguntad a cualquier seguidor de estas obras y verías como os responde justificando a Grey y describiendo la lectura como la más erótica que han leído nunca. Aunque sea mala literatura. Puede que Crepúsculo sea solo una narrativa anodina y carente de personalidad, pero 50 Sombras de Grey es directamente mala, usa mal las metáforas y cualquier otro recurso literario. Pero es la experiencia más erótica de muchas porque este libro esta aceptado socialmente, no es como la buenas novelas eróticas que quedan en un nicho oculto por “perversas”.

De este modo llego a la conclusión de que el éxito de estos personajes abusivos es porque las lectoras y las protagonistas lo ven de la misma manera que una mujer ve a su maltratador como su alma gemela. Están alienadas por completo, justifican los actos abusivos y vejadores. Para ellas ser atadas por Grey, manejadas por Edward o golpeadas por Mario Casas no son ejemplos de violencia de género, son actos de amor que la protagonista entiende como tales.

Por eso, para mi, estas obras han tenido tanto éxito. La narración justifica al maltratador, lo describe con un pasado oscuro para que sintamos compasión, lo envuelve con una belleza sin parangón y luego le añade la excitante experiencia sexual tabú y perversa a ojos de la sociedad.

Tened en cuenta que habló a nivel de sociedad, de como ve la mayoría el sexo debido a la educación y la cultura, no que el sexo en si sea perverso. Estoy analizando el porque creo que han tenido tanto éxito prácticas sexuales inventadas que tergiversan la realidad.

Aunque yo crea que las prácticas BDSM son algo normal y me dan igual, tengo que ser consciente que para la gran mayoría (El público objetivo de dichas obras) son un tipo de prácticas sexuales perversas que deben permanecer ocultas y prohibidas. Es nuestra carga cultural y social y tenemos que tenerlo en cuenta a la hora de entender porque Grey tiene tanto éxito y no esta mal visto.

Hay que tener en cuenta la importancia de la sociedad a la hora de admitir nuestros gustos. Si la mayoría acepta Grey, será más sencillo que tú, como lector, digas que te gusta Grey. Eso es un efecto domino que acaba con una película aburrida y una saga mil millonaria.

Lo sé, estoy convencido de que vosotros (Los que me leéis) tenéis criterio propio y os da igual lo que piensen los demás, pero esto no va sobre nosotros sino sobre los seguidores de Crepúsculo, 50 Sombras y After. Quiero dejar esto claro para que entendáis el uso que he hecho de términos como mayoría, sociedad y perverso.

Y con esta conclusión final terminó preguntándoos vuestra opinión al respecto ¿Creéis que tengo razón? ¿Aportaríais algo más a mi diatriba? Podéis dejarlo en los comentarios, estaré encantado de leer más puntos de vista.