La verdad es que la película empieza de una forma espectacular, me cuesta un montón seguir la acción por la velocidad  de la animación, pero puedo entender lo que ocurre. Asuka entra en escena y ya la queremos, aunque esta fuera la primera película que vieras de Evangelion te sentirás atraído por Asuka, su personalidad tan intensa y agresiva  se nos graba a fuego. Mari tiene sus momentos divertidos haciendo de apoyo a Asuka en la misión.

Toda la escena de acción esta construida para ser vertiginosa, aunque, de nuevo recalco, que la acción no termina de ser clara para mi, algo en la animación hace que me pierda en todo lo que ocurra en pantalla.

Pero en algún momento tenían que meternos las ganas de suicidarnos. Y aparece Shinji en la película. Toda la introducción era para salvar a Shinji tras los sucesos de la anterior película, donde Shinji una vez más la caga estrepitosamente. Descubrimos con él que todo ha cambiado, y que nadie parece aguantarle (Eso no ha cambiado mucho). Y no tardan en dejarle claro que no va a volver a pilotar un Eva, cosa normal después de la que armó, y que va a estar en algo así como una prisión por liarla.

Y aquí viene mi pregunta: ¿Para qué le despiertan? Sabes que es un peligro, la ha liado más de una vez y podría destruir el planeta cuando vuelva a intentar “ayudar”, porque Shinji no hace nada malo por ser un cabrón, lo hace porque es memo y la caga con cada buena obra que realiza.  Así que no le veo el sentido a mantener despierto a un peligro público solo para tenerle encerrado. Ya de entrada yo le habría matado, pero eso no lo van a hacer así que podrían haberlo mantenido en ese sueño profundo en el que estaba.

Pero no lo hacen, y encima le llevan al puente de mando para nada, porque nadie le habla a excepción de la que le guía por la nave. Si le llevas al puente, que alguien le hable, que le eche la bronca o algo. Pero no, le llevan para que podamos  ver el puente y como ha evolucionado el mundo en el lapso de tiempo, para nada más, porque en la siguiente escena de acción le tiran en un rincón para que no se mueva. Ni usa a su EVA, ni esta en prisión, ni le recriminan. Solo le ignoran.

Y tenemos una lucha interesante, aunque cada vez odio más el diseño de los ángeles, no me hacen tilin. Vamos, que son feos como golpearle a un padre con un calcetín sudado. Pero de nuevo Asuka y Mari levantan la película, quiero una serie con ellas de protagonista, o una budy movie con estas dos contra los ángeles.

La pelea termina y nos meten a Shinji en una sala a lo Hanibal, menos mal, y van soltando información. No mucha, no vayamos a marearnos con explicaciones. Y como esto de hablar y explicar es muy malo para la película, la mano de un EVA atraviesa la pared y Shinji se larga con Rei, que ha aparecido para llevárselo.

Y en este momento la película podría haberse tirado por un puente. El ritmo no se ralentiza, se muere, agoniza por avanzar cada segundo.  Es una tortura. Shinji es aun más pesado, todo se vuelve muy meta y tienes que fijarte hasta en el color de la  pared que hay al fondo de la pantalla para resolver el dilema interno de los personajes.

Pero tiene un oasis en todo este desierto de aburrimiento. Y no lo vais a creer, pero es la escena del piano, con Kaworu y Shinji tocando juntos. Toda esa escena es maravillosa, donde ves como los personajes se complementan y evolucionan en una amistad envidiable. Y ves a Shinji abrirse al

mundo, trabajar junto a Kaworu y sintiéndose a gusto con él. Una evolución perfecta, con Shinji tocando unas pocas teclas de forma deslavazada al principio, para, poco a poco, meterse de lleno en un tema rápido e increíblemente bello donde ambos se complementan.

Toda esa escena me parece maravillosa. Y, volvemos al Shinji gilipollas cuando descubre la que lió en la película anterior. No parece comprender que el desastre que causó fue por intentar salvar a Rei, y que cada vez que intenta hacer algo bueno la caga. ¿Por qué digo esto? Porque nada más saber que se ha llevado por delante a medio planeta, a amigos del colegio y sus familias, quiere volver a liarla. Tu padre no es de fiar, deja de intentar ayudar haciendo lo que te pide.  A cada segundo que pasa desde este punto Shinji se vuelve más y más odiable. Llega un momento en que quiero coger un martillo y arrancarle todos los dientes para después meterle el martillo garganta abajo.

Así que a partir de aquí tenemos esa trama de salvar al mundo que luego resulta que no, pero como Shinji no hace ni puto caso a nadie mete la pata hasta la cocina. Asuka y Mari intentan evitarlo y fallan porque aparece Rei para ayudar a Shinji en su misión (Rei tiene una subtrama que prefiero no comentar porque es para cortarme las venas). Kaworu revela que es un ángel y que Shinji no ha hecho más que continuar con el cataclismo que inició en la anterior película, para después morir de una forma demasiado épica para que se la merezca.

Para finalizar Asuka, Rei y Shinji se estrellan y por alguna razón van todos juntos como en el Mago de Oz a buscar su hogar. A estas alturas estoy considerando meter los dedos en el enchufe. No lo salvan ni las espectaculares escenas de acción, porque las cortan para mostrarte a Shinji petrificado por lo que sucede a su alrededor. Esta a, literalmente, un paso de parar el fin del mundo, y no le da la gana de dejar de hacerse la victima.

Lo he intentado, muchas veces. Pero no entiendo como puede tener tanto éxito una serie con semejante protagonista. No quiero una maquina de matar, pero me gustaría ver una evolución, Shinji empieza como un llorica y termina como un llorica, no avanza, es igual. Y sé que es un mundo muy querido, y que más de un fanático me querrá linchar por esto, pero es mi opinión y no voy a retractarme hasta que me convenzan de que esto puede llegar a buen puerto.