Empezamos con esta imagen. Y yo ya tengo el culo torcido sin saber que pensar, durante unos segundos estuve tentado de sacar el disco para comprobar que no me había equivocado, y no había metido una película distinta. Y es que OZ es una maravilla surrealista, donde la animación por ordenador está a los pies de la trama ¿Qué mejor que ese tipo de animación para un mundo digital? Y además el diseño es francamente memorable, con todo el colorido y las formas primarias que envuelven un mundo digital que controla el real hasta las últimas consecuencias, como iremos sabiendo a lo largo de la trama.

En este mundo de colores se nos presenta a nuestros protagonistas, uno ataviado como si fuera un cosplay de Mickey Mouse y otro como un personaje de ocho bits. Parecen trabajar para Oz, en su mantenimiento. Seguimos la conversación de ambos hasta el mundo real, donde la animación tradicional comienza a brillar y vemos el verdadero aspecto del protagonista. La trama no tarda en aparecer en forma de chica popular que busca un favor. Los dos chicos saltan en el acto para cumplir con ese favor, pero esta claro a cual va a elegir la chica, al que hace un rato hemos visto como una versión barata de Mickey Mouse en Oz.

¿Y qué era ese favor? Ni más ni menos que acompañar a la chica hasta la casa familiar durante las vacaciones para celebrar el noventa cumpleaños de su abuela. Toda la familia se reunirá allí. Kenji, que así se llama nuestro protagonista, no parece muy convencido y acepta a regañadientes cumplir el favor que le ha pedido Natsuki. Ambos viajan desde la ciudad al campo en tren y autobús, y somos testigos de como el ambiente cambia en segundo plano, paisajes maravillosamente dibujados que pasan fugazmente y quieres que vayan más despacio para apreciarlos. Y vamos descubriendo minuto a minuto la historia de la numerosa familia de Natsuki.

A su viaje se le van uniendo familiares con cada corte de plano. Se nos narra la historia de una poderosa y rica familia que llego a tener cientos de hectáreas bajo su mando y que ahora apenas le queda la magnifica mansión donde viviremos con nuestros personajes. Pero no lo han perdido todo, se nos dan pistas del poder que tiene esa familia, de sus relaciones con todos los campos y como recibe felicitaciones de políticos poderosos por todo Japón. Es una familia que en su caída ha sabido mantenerse con dignidad.

Llega la primera visita a la casa familiar. Una enorme construcción asentada sobre una colina, clásica y hogareña en cada viga y tablón. Se nota su antigüedad, pero también te incita a descansar en ella. Y entonces Kenji descubre las verdaderas intenciones de Natsuki. Quiere fingir que esta comprometida con él por una promesa a su abuela de que le mostraría al amor de su vida antes de que ella muriese. Kenji, que es un chico tímido y que no sabe hacer nada demasiado bien (Salvo las matemáticas donde es un genio, recordarlo), no se toma demasiado bien la libertad que se ha tomado Natsuki para

mentirle, pero, de nuevo, acepta resignado. En el fondo sabemos porque acepta, y porque la anciana y adorable abuela Sakae le cree cuando le pregunta si Kenji protegerá a Natsuki. Tanto la abuela como nosotros, y en parte, Kenji, sabemos que el propio Kenji esta realmente enamorado de Natsuki, aunque esta sea demasiado ciega para darse cuenta.

Tras esto, tenemos escenas con la familia mostrándose como lo que es, una familia. No necesitamos más. No echamos de menos a Oz, ni queremos que pase nada malo, porque los personajes nos atrapan por breve que sea su papel. Nos reímos con Shota, el primo policía de Natsuki y su arrebato de furia cuando descubre la relación con Kenji. Queremos saber más del viejo pescador Mansuke que trae la comida para la celebración. Queremos vivir en esa casa y perdernos en sus conversaciones.

Pero el conflicto no tarda en aparecer. Primero con la forma de Wabisuke, el hijo ilegitimo del fallecido marido de Sakae, desaparecido hacia años y causante de la venta de la última montaña propiedad de la familia. El ambiente se crispa, y toda la amabilidad y la calidez que se respiraba en aquella casa se rompe de un martillazo. No conocemos a Wabisuke, no parece mala persona, ni se comporta como tal, se le nota incomodo con la situación y nos da cierta lastima, pero hemos pasado el tiempo suficiente con esa familia como para saber que Wabisuke ha tenido que hacer algo horrible, y eso siempre vuela sobre su cabeza cada vez que lo vemos. Sakae por educación le invita a cenar cortando la discusión y las cosas parecen retornar a su cauce.

Llega la primera noche, y con una hermosa toma de las flores abriéndose en la noche vemos el paso del tiempo. Y como Kenji no termina de adaptarse, aun tardaremos en entender porque. Y en su cuarto recibe un correo. Una serie de números se despliega en su pantalla de móvil y rápidamente se pone a descifrar un complejo problema matemático y a enviarlo. En el inicio de la cinta y en el viaje le hemos escuchado hablar de como se ha quedado a las puertas de las olimpiadas matemáticas, es un prodigio de los números, descubre la solución y la envía de vuelta sin saber lo que va a suponer ese acto.

En esa misma noche conocemos al joven Kazuma, un obseso de la informática, y no tardaremos en descubrir lo importante que es este adolescente de trece años.

El Sol despunta y Oz se encuentra destrozada, parece que haya pasado un huracán por la red social. La Bolsa, el mercado, todo ha sufrido un golpe contundente cuando Oz ha sido hackeado, algo que se presupone imposible dada la codificación de los cortafuegos.  Y todo Japón sabe quien ha sido, pues alguien ha usado el perfil de Shenji para realizar este ataque. Vemos los noticiarios mostrando una foto “oculta” de Shenji (Lo único que hacen es taparle los ojos y Shenji tiene una cara de inocentón que en seguida se le reconocería hasta con antifaz) y poco a poco vemos como la familia va descubriendo lo que Shenji “ha hecho”. Primero son los más jovenes, de los que el pobre tiene que huir hasta esconderse en el cuarto de Kazuma, a quien le pide su ordenador para poder acceder a su cuenta en Oz, pero es inútil.

 

El amigo de Shenji, al que dejamos en el instituto en el prologo, le proporciona otra cuenta, esta vez Shenji es una ardilla gigante y amarilla con una camiseta, algo que Shenji nota enseguida y acepta de nuevo con resignación. Trata de hablar con el ladrón de su cuenta y entonces el cosplay de Mickey Mouse estalla en una vorágine de violencia, mostrando unos inmensos y afilados dientes y convirtiendo todo Oz en un estadio de lucha para poder moler a golpes al avatar de Shenji. En ese momento Kazuma interviene descubriéndose que él es el mejor jugador del mundo, con el avatar más épico de la historia.

 

Y comienza una pelea donde la animación se vuelve loca. Aprovechan al máximo las tres dimensiones y el uso del ordenador. Exprimen todas las posibilidades, y vemos una lucha espectacular y la transformación del avatar de Mickey transformarse en algo mucho más aterrador e intimidante. Aunque en mi opinión es bastante soso, habría preferido algo mucho más Samurai.

Kazuma no tarda en ser derrotado, de puro milagro es salvado por Kenji en el último segundo. Pero vemos que ese avatar de gran sonrisa comienza a alimentarse de los avatares del resto de usuarios, añadiéndolos a su “cola de pavo real”, y parece que se hace más fuerte con cada usuario devorado. Love Machine es el nombre que recibe este antagonista, que no es más que un virus, una inteligencia artificial obsesionada con saber y jugar que se está haciendo con el control del mundo a través de Oz (Critica muy “sutil” a Facebook)

Al final la familia se entera de que Shenji ha sido el “responsable”. Las noticias siguen enseñando su foto como si fuera el artífice de todo el caos que esta azotando a Japón desde las profundidades digitales de Oz. Shenji, antes de abandonar aquel lugar tan maravilloso nos explica porque estaba tan nervioso y desubicado. Es una persona que no ha tenido un contacto cercano con casi nadie, su familia parece estar separada de esas costumbres y se ha enamorado de esa familia. Les agradece el poco tiempo que ha pasado con ellos y a nosotros se nos cae el alma a los pies al ver como se desnuda frente a ellos. Sentimos auténtica lastima del pobre. Pero Shota solo quiere quitarse de encima al novio de Natsuki. Y por desgracia, antes de que Shenji abandone la casa, un familiar descubre que Shenji no era el partido perfecto como había vendido Natsuki, y el pastel queda al descubierto. Ya no hay más engaños, y Shenji se marcha con Shota.

Por “suerte” el desastre de Oz va en aumento y es imposible que Shota pueda entregar a Shenji a las autoridades. Los atascos son a nivel nacional, filas de coches de cientos de kilómetros. En varias tandas vemos como la familia de Natsuki es incapaz de llegar a la casa para el cumpleaños de Sakae, pues muchos son bomberos, médicos, policías en un país absorbido por el caos, o simplemente están en un atasco como Shenji y no podrán llegar a tiempo.

Aquí vemos en todo su esplendor el poder de la familia, Sakae, viendo el panorama, coge el teléfono y comienza a llamar a todo el mundo. Primero a su familia, alentándoles a que cumplan con su deber y no se preocupen de ella. Después vienen las importantes. No nos dicen claramente a quien llama, pero intuimos que Japón va a volver rápidamente a la normalidad gracias a ella. Mientras tanto Natsuki ha ido a por Shenji, gracias a la moto de Wabisuke pueden regresar a la casa evitando el monumental atasco.

Se nos informa, gracias al amigo de Shenji, que este no ha sido el responsable del hackeo, que los problemas matemáticos se enviaron a multitud de personas y que cuatro las respondieron bien, pero Shenji erro la última letra. Aliviado tienen un momento de calma, creyendo que Love Machine ha perdido. La noche vuelve a caer y las flores se abren poco a poco.

Y con las primeras luces del alba nos destrozan el corazón. Sakae yace en su cama, plácidamente como dormida. Pero no duerme, y no va a despertar. Vemos el dolor de la familia y se nos contagia. Habíamos cogido mucho cariño a Sakae a pesar de los pocos momentos en los que la hemos visto. La familia se prepara para su funeral, pero algunos no aceptan resignados esa muerte. Saber que podría haberse evitado de haber funcionado bien Oz y descubrir que ha sido Wabisuke el creador de Love Machine los enfurece.

Incluso Shenji tiene su momento al tratar de imponerse sobre la decisión de las mujeres y querer hacer algo con Oz, lo que sea. Acto que le cuesta una reprimenda por meterse en asuntos que no le llaman, pues esta como invitado. Pero Mansuke le apoya, junto al resto de hombres de la familia. Y sin decírselo a nadie preparan la contraofensiva. Traen el servidor más potente del país para tener potencia contra la Inteligencia Artificial. Mansuke se trae un barco, así sin más, para dar energía al servidor. Kazuma se prepara para la batalla contra Love Machine. 

La guerra comienza, y la primera pelea resulta victoriosa, logran encerrar a Love Machine en lo más profundo de Oz. Pero Shota lo estropea todo, se lleva todo el hielo que refrigeraba el servidor y este colapsa. La secuencia en Oz es sublime, la coreografía, la velocidad, agilidad y fuerza con la que se muestra es impactante. Y de nuevo, Kazuma pierde.

Todo parece estar perdido. Love Machine da su jugada maestra y desvía un satélite que lleva toda la película advirtiendo que va a caer.  Y vemos la amenaza, Love Machine esta apuntando a centrales nucleares. El miedo invade el animo de todos, si un satélite impacta contra una central nuclear sería la muerte de millones.

Todo parece perdido. Y es cuando la fortaleza de esa familia sale a flote. Todos los miembros deciden combatir de nuevo y usar para si la mayor debilidad de Love Machine, su obsesión con jugar. Tras una comida contrarreloj, esto es cine japones y son otros tempos, llega la verdadera batalla final. Esta vez es Natsuki quien liderara la batalla, pues van a jugar contra la maquina al Koi-Koi. El juego avanza rápidamente y Natsuki parece ganar cada mano, cuando de golpe pierde todo lo conseguido. Parece que van a perder, y de golpe, millones de avatares se unen a Natsuki. Todos los usuarios del mundo que están pendientes de esa batalla virtual, le ceden el control a Natsuki para que tenga una oportunidad. Y lo logran. Love Machine pierde todo el poder acumulado cuando le arrebatan los avatares devorados. Kazuma aprovecha este golpe que Natsuki ha propiciado y entra con todas sus fuerzas para destrozar a Love Machine de una vez por todas.

La maquina está perdiendo con cada golpe, y es entonces cuando las reglas cambian. Love Machine pierde el control de todo, menos del satélite que está precipitándose en la atmósfera, y lo lanza contra la casa en la que se encuentran nuestra amada familia. No son capaces de echarle de Oz y alterar el rumbo, usa su poder para  poner una pared tras otra. Una pared matemática. Una pared que Kenji comienza a descifrar. Pero cada vez que llega al final, Love Machine la vuelve a construir de forma diferente. Quedan segundos para que todo quede reducido a cenizas. Shenji deja de usar lápiz y papel y resuelve el problema de cabeza, le vemos sangrar del esfuerzo. Teclear demasiado despacio.  La imagen del satélite se acerca.  Esta a punto de impactar.

Y Shenji entra. Love Machine es destruido. El satélite cae justo a la entrada de la casa en una brutal explosión.

Estalla el jubilo, como no puede ser de otro modo. Y tenemos la escena más tierna de la película, tras muchos indicios, Shenji acaba declarándose a Natsuki. Ella intenta besarle, pero el pobre es tan tímido que se desinfla en una explosión de sangre nasal.

Todo vuelve a la normalidad. La felicidad invade de nuevo las vidas de esta familia. Nos despedimos con un último vistazo a una foto sonriente de Sakae.

Summer Wars. No sé que decir de esta maravillosa película. Su solo concepto parece imposible de realizar. Tenemos una historia que parece una comedia romántica, mezclada con ciencia ficción, donde la realidad virtual ha invadido tanto la realidad que ahora todo, desde gobiernos hasta hospitales funcionan a través de ella. Son conceptos tan ajenos el uno del otro que no parecen compatibles. Y aun así el director se las ingenia para que se retroalimenten, para que lo ocurrido en un mundo afecte al otro y haga girar la rueda.

No solo tiene unos personajes a los que vas a amar en cuanto aparezcan en pantalla, la animación tanto tradicional como por ordenador es sobresaliente. El director sabe donde destaca cada una; la tradicional tiene unas hermosas composiciones, como las tomas de las flores abriéndose o cualquier composición de la casa; la digital por otra parte tira todo por la ventana y muestra los combates más espectaculares posibles, no se corta en realizar movimientos imposibles, pues todo se ve con claridad y en un mundo digital todo es posible.

Creo que la mayor alabanza que le he hecho a esta película ha sido al principio. Se debe disfrutar con cero ideas. Tienes que dejarte atrapar por cada sorpresa que te depare, cada giro, cada plano, dialogo y personaje. No saber nada antes de verla es lo mejor que me pudo pasar. Y espero que tú, si tú, querido lector, disfrutases de la misma forma que yo lo hice, esta maravillosa película.