Películas de desastres. ¿Qué sería del cine de los noventa sin ellas? Nos quedábamos sin villanos, así que plantamos a la Madre Naturaleza como el mayor enemigo del mundo.

Aquí no es tanto así. El desastre acontece por un cumulo de malas decisiones y no porque el planeta quiera vengarse, aun así queda dentro del género por el tipo de planteamiento que tiene.

Nos presenta a varios personajes con los que viviremos esta “epopeya” de supervivencia, que nos lleva a un túnel de Nueva York que acaba sufriendo un derrumbe que colapsa ambos extremos impidiendo el rescate de los pocos supervivientes.

La película tiene un arranque suave. Presenta a distintos personajes como un guardia de seguridad, un deportista millonario o una escritora en franca decadencia por culpa del trabajo y el amor (Fiarse de un hombre casado es lo que tiene). Añadir en este punto un detalle que no sé si es error de traducción o una pulla muy ácida contra el sistema de editoriales, pues la carta de rechazo que recibe la escritora va dirigida a un hombre. Yo lo dejo ahí porque no tengo el DVD para verla en versión original.

Por último nos presentan al rey de la función, Stallone aparece como un taxista cualquiera (Que no da leche merengada). Al mismo tiempo nos han enseñado como un contratista lleva productos tóxicos para verterlos ilegalmente en Nueva Jersey y como atracan a un joyero y le roban el coche.

Son estos dos linces los que acaban provocando el derrumbe. Los ladrones en su huida a la desesperada acaban chocando contra los contenedores de material tóxico que acaba explotando y todo el túnel colapsa.

Aquí entra en acción nuestro taxista, que no era taxista porque la trama no es capaz de esquivar el tropo de pasado oscuro y nos lo mete con calzador. Stallone en realidad es el antiguo jefe de rescate y empieza a decir que esto no es así, y que tiene que hacerse así. Y claro, como hay que respetar el cliché pues nadie le hace ni caso, y todo el que le ignora muere.

A grandes rasgos es típica de su tiempo, pero no memorable. Pasas un rato entretenido pero roza el peligroso límite de ser mala. No hablo solo por los clichés que pululan por la película como si fuera su casa, también de un Stallone que no se esfuerza ni un poco o no esta bien dirigido. Cierta escena de muerte debería afectarnos y por culpa de la actuación creo que Stallone se esta aguantando la risa.

Y lo que comentaba más arriba de, ¿No escuchas a Stallone? Mueres, es exagerado. Cada personaje que le ignora acaba muriendo en menos de treinta segundos de reloj. Al capullo que le quitó su puesto (Es así, la película lo presenta como un gilipollas y yo no voy a indagar más) muere aplastado por no escucharle. Viggo Mortensen muere aplastado por ignorarle (Lo mejor es que se queda quieto. “Ya que más da, que me paguen y me voy a mi casa“)

Hay un subnormal profundo que dice que él manda ahí. ¿Mandar dónde? Si se ha hundido el túnel y estáis a punto de morir ¿Vas a mandar a las ratas?

Os aseguro que el guión parece estar fabricado a base de estereotipos y escenas que deben pasar si o también.

Los personajes me dan igual, el pasado de Stallone me la chufla, las dos tramas “románticas” me dan absolutamente lo mismo porque no conozco a los personajes ni se molestan en darme un trasfondo o dejarlos hablar, los delirios de los supervivientes sobre quien debería estar al mando o si Stallone es bueno me resbalan porque están mal hechos. No hay motivos para desconfiar o para confiar en él. Todo ocurre de manera artificial porque debe ocurrir.

El que pone más empeño es el compositor de la banda sonora.

Algunas escenas de acción huelen tanto a cartón piedra que podrían venderlas en el DIA como tortas de arroz. Por culpa de la dirección, el montaje, la actuación, la explicación y la acción en sí. Os pondré un ejemplo con la primera escena de acción propiamente dicha. La escena de los ventiladores.

Es una escena que debería ser adrenalinica y de tensión porque los ventiladores por los que va a tener que pasar Stallone podrían partirlo por la mitad. El problema es que el director está más ocupado en cambiar de plano cada quince milésimas de segundo que en prestar atención y marea lo que no esta escrito. Por otra parte Stallone está durante un minuto andando por encima del ventilador, sin motivo ninguno, luego se queda atrapado en medio de otro y queda ridículo verle ahí colgado como una morcilla. Todo en esa escena está mal planteado. Es como tener una buena escena e ir tomando decisiones para destrozarla.

Y aun con todo es una película a la que le guardo cariño sin saber explicar el motivo. Es aburrida en muchos puntos, es absurda en otros tantos, la acción deja mucho que desear así como la puesta en escena y la actuación. Pero es una película que si están echando por la tele me quedaría viéndola.

Es un placer culpable que seguro llevo arrastrando desde niño. Podéis haceros una idea general del nivel de la película por ese baremo.

¿La recomiendo? Bueno, si os gusta el género o el actor no esta mal para pasar un rato con el cerebro apagado. Además Viggo Mortensen es divertido de ver.