Jack Frost nació sin saber nada del mundo, salvo su nombre. La Luna se lo dijo. Vivió durante siglos sin que nadie pudiera verle, causando ventiscas y pequeños problemas usando sus poderes sobre el hielo y el frío, alejado del resto de personajes y de los Guardianes. Pero cuándo resurge un enemigo común, Sombra (El Coco), deberá hacerle frente junto a los Guardianes: Santa Claus, el Conejo de Pascua, el Hada de los Dientes y Sandman.

Esta reñido, Dreamworks ha sacado un buen puñado de grandes obras, pero cada vez que veo esta película tengo mis dudas de si es mi favorita del estudio. Es una obra navideña bien hecha y con un increíble cariño a todos los detalles. Es una pequeña joya muy olvidada y que merece más reconocimiento y un par de secuelas para ahondar en su mitología.

Los personajes son una vuelta de tuerca a los mitos clásicos. Santa Claus es un niño lleno de energías en el cuerpo de un fornido ruso con barriga. Contagia el entusiasmo por su trabajo, por los niños, la ilusión que brilla en sus ojos. Su optimismo, su ingenio, su energía. Es un personaje que no es el Santa Claus habitual pero lo ves y dices: Si, es Santa Claus. Y esos pequeños detalles como los tatuajes de bueno y malo en ambos brazos, son pequeñas perlas.

El Conejo de Pascua es un conejo de dos metros con boomerangs, siempre a la ofensiva y sin confiar demasiado en Jack, hasta parece tener un complejo de inferioridad con los demás guardianes. Hacen bastantes bromas gracias al doblador que tiene, Hugh Jackman les da acceso a un buen puñado de pullas con Jack Frost sobre lo australiano que es el conejo.

El Hada de los Dientes es hiperactiva y tiene sentido porque es una guardiana que trabaja a diario en todo el mundo y esta pendiente de mil cosas, y un poco distraída, sobre todo con Jack que esta obsesionada con sus dientes blancos como la nieve (Yo entre Jack y Hada veo mucho cariño, en la secuela deberían ahondar en que pasa si se enamoran dos guardianes ¿Tienen minisguardianes? ¿La Luna los casa? )

Y Sandman, el creador de sueños, pequeño, adorable y mudo. El más poderoso de todos los guardianes y el que menos atención genera entre ellos. Ser mudo en un grupo de hiperactivos es lo que tiene, que para que te hagan caso tienes que usar un elfo.

Por último, nuestro protagonista, Jack Frost (O Jack Escarcha como lo vimos en España), de personalidad juguetona, siempre causando problemas y diversión a partes iguales, nunca tomándose en serio nada. Todo para ocultar lo solo que se siente, que todo lo que intenta, por mucho que se esfuerza, nunca le ve ningún niño.

Esto me lleva a uno de los momentos cumbres de la película: Los detalles. La película se toma muy en serio los detalles y no tratan a los niños como imbéciles (Se lo agradezco). Mucho de los momentos intensos se resuelven con miradas o gestos. En una escena que nadie cree a Norte (Santa Claus) sobre el resurgir de Sombra y él alega que lo nota en la barriga, cuándo vemos a la Luna confirmar dicha amenaza, lo único que hace Norte mirando a Conejo es frotarse la barriga. Ya esta, no necesitas dialogo, lo resuelves con ese gesto.

La personalidad de Jack también se transmite en su mayor parte a base de miradas y gestos. El momento en que los niños dejan la diversión para hablar del diente roto vemos como se hunde. Te rompe verle, ver su pasado, sientes lastima por él y quieres darle un abrazo al pobre, porque no es malo, solo travieso y sin embargo es ignorado por todos.

Por eso tiene tanta fuerza sus conversaciones con Sombra, no es el típico caso de malo dice al bueno que se parece a él solo porque si, porque es lo que toca. Incluso pasa de él en el primer tercio, no es hasta que Jack demuestra ser un contendiente digno que Sombra le hace caso.

Incluso se adelanta el final con Sandman, que puede deshacer las pesadillas y tornarlas en sueños. Eso no solo te demuestra que Sandman es capaz de destruir a Sombra, es lo que demuestra porque Sombra le tiene tanto miedo. Es al único que le tiene auténtico pánico.

Y la mayoría de estos detalles se dejan en el subtexto, no te toman por idiota, no te lo restriegan, te lo dejan delante de ti y descubre tú los detalles.

Divertidisima la escena en la que Jack Frost le dice a Norte que vaya más despacio por la fabrica que lleva mucho tiempo queriendo colarse y se encuentra con un Yeti y le llama por su nombre de pila. O el chiste recurrente del Yeti que pinta los robots de rojo y azul.

Esta película tiene demasiadas cosas como para comentarlas o querer hacerlo. Es mejor ponerla y que las disfrutéis por vosotros mismos.

Es un clásico navideño (Escrito en Nochebuena, que salga en febrero es otra historia) y con el tiempo tengo la fe de que se convierta en una película de culto y tenga al fin una secuela dónde el Ratoncito Perez haga una opa hostil contra el Hada de los Dientes.

Feliz Navidad y disfrutad de todo y de todos lo que os rodea.