Ooi es una chica de 16 años que se ha enamorado de un chico que viaja en el mismo tren que ella cada mañana.

Y ya esta, tampoco tiene mucho más que añadir esta historia. Estamos ante un claro caso de historia simple como el cartón piedra al que se le ha añadido un elemento vistoso para ocultar sus carencias o falta de originalidad. Es como Avatar, que la gente la llama la Pocahontas con marines coloniales; salvo que en este caso el resultado es menos vistoso.

Bueno, no tanto como menos vistoso, más bien se le ve el plumero en pocas páginas. Ya habéis visto la portada, Ooi vive en un mundo con tres sexos, a las mujeres les puede salir de pronto un pene por generación espontanea. Pero es solo eso, el pene, no hay órganos sexuales asociados a él. Esto último lo digo porque lo llegan hasta a comentar, dando la impresión de que va a tener importancia el hecho de que la protagonista tenga un pene.

Lo habéis adivinado, solo sirve para llamar la atención y generar comedia de situación. Quitando el hecho de que estamos en un mundo de mujeres con pene, la historia es más simple que una alpargata y vuelve a meter el peor cliché de todos ¿Cuántos acosadores sexuales voy a tener que soportar en esta vida? Si, las mujeres tienen que lidiar con esto a diario y no se dan las herramientas suficientes para combatirlo, pero una cosa es ese grave problema en la vida real y otro muy distinto es poner un depredador sexual cada tres viñetas. Es un insulto a las mujeres el tratarlas así de manera reiterativa. Diréis que es Japón y es lo habitual, pero la condescendencia solo les llevará a repetir el patrón, debemos quejarnos para que cambien. La mayoría de situaciones que he visto son casos que se dan, acosadores que se aprovechan de las horas puntas del metro, y de la pasividad de todo el mundo en esa sociedad, pero que se de de forma habitual no lo hace menos asqueroso, y el usarlo cada dos por tres en un manga es normalizarlo.

Ya me he calentado, y solo ocupa tres viñetas el asqueroso.

Volviendo a la historia. A Ooi la acosaron en el metro un día, y prácticamente la violaron, pero un chico se interpuso entre ella y el agresor para evitar que la desnudará allí mismo. Desde ese día Ooi se enamoró de ese chico pasando seis meses yendo con él en tren sin decirle una palabra (No, si raritos son un rato) hasta que un día por azares del destino acaban pegados en el tren y Ooi por accidente se frota demasiado hasta tener un orgasmo que le arrebata la consciencia. A partir de ese momento Ooi conoce a otras chicas con pene con las que hablar, averigua el nombre del chico y logran entablar una suerte de relación que parece ir a más cuándo termina. Dejan claro que ambos se gustan mucho y quieren estar juntos.

No hay más. Tampoco lo necesita, es una historia corta de amor con ese toque “original” de tener un mundo con tres sexos. Las comillas es por lo obvio, ni es original, ni lo aprovecha. Es más una suerte de maquillaje para que no se note que la historia de amor de los dos protagonistas esta más vista que el tebeo.

Es más, hay una subtrama en el último capítulo que me parece mil veces más interesante a nivel romántico. La historia de desamor de una amiga de Ooi y un amigo del chico que vivieron juntos toda la vida, amigos desde la más tierna infancia. Un día el chico se declaró y esta le rechazó y desde entonces se llevan a rabiar. Parece puro odio pero ves dos detalles y ya te imaginas la historia, sigue siendo evidente pero me parece más interesante. Detalles que te hacen ver que aunque se insulten se quieren pero no saben como arreglar el lío en el que ellos mismos se han metido. Él quiere ser más alto porque cree ciegamente que fue el motivo por el que le rechazó y ella le rechazó solo porque le tomó de improviso y ahora no sabe lidiar con las consecuencias así que sigue lanzando pullas y fingiendo odiarle.  Le veo bastante más potencial que a la trama principal.

En realidad le veo bastantes puntos puestos por rellenar que tienen bastante más sustancia que la pareja protagonista.

El dibujo no esta mal pero a veces peca de, no lo llamaría feo pero algo tiene que inquieta. Se supone que el chico debería parecernos adorable, valeroso o cualquier virtud atractiva que se nos ocurra, pero muchas veces el dibujo hace que parezca un asesino en serie. Se supone que esta ruborizado y yo solo veo a alguien que quiere comerse mi alma. Le pasa mucho. Cuándo trata de crear algo profundo o emotivo se le da bastante mal, no así cuándo quiere hacer reír, el humor visual esta bastante conseguido y no abusan de él.

En cuánto al tema del pene, no es hentai. Rozaría como mucho el ecchi por la manía de encuadrar las bragas de la gente. Vuelvo a reiterarlo, son fuegos artificiales, no hay más. Incluso las escenas subidas de tono terminan con comedia o un desmayo. Mirad la portada de nuevo, se le ven las intenciones en el minuto uno, que la protagonista tenga pene solo tiene la función de hacer reír. Trata de meter algo de mensaje sobre la aceptación de uno mismo, tener algo de confianza tanto en uno mismo como en los amigos, pero no va más allá de un dialogo o dos y creo que lo hacen por pura potra.

Os contaré un secreto, he tenido que cambiar el título del artículo, ponía micro crítica porque no pensé que me fuera a dar mucho de si algo tan simple y desaprovechado pero ya veis, hasta de lo pequeño se puede sacar algo grande, pero ¿De mayor calidad? Eso ya os lo dejo a vuestro criterio. De momento podéis ir pasando por el blog This blog ends with youThis blog ends with you de Suditeh a darle las gracias, que si escribo este artículo es porque le vi hablar de este manga en twitter.