Hace ya un tiempo me encontré por twitter una conversación de Suzume acerca de la versión cinematográfica de El nombre del viento y como deberían eliminar el machismo imperante en dichos libros a la hora de adaptarlos (No entraré a valorar si es machista o no porque no los he leído, pero confío en el criterio de Suzume en este aspecto) al cine. Mientras que, por contra, su interlocutor (Lo siento, se me ha olvidado quien era) defendía que era parte intrínseca del libro ya que al ser una novela narrada en primera persona dicho machismo es intrínseco al personaje principal y por ello no debería arrebatarsele a la hora de adaptarlo.

Esto me llevó a pensar que se puede tender a pensar que, en el cine, los personajes, el discurso y la narración son uno. Es decir, que si el protagonista es machista la narración también debe serlo. No estoy de acuerdo con esto.

Sí, tenemos películas donde la narración va de la mano del personaje principal o narrador. Ya sea para ayudar con el engaño, porque es esencial para la trama o cualquier otro motivo. Pero no es un dogma.

En el caso que nos atañe, el machismo de El nombre del viento, la adaptación puede perfectamente desligarse del machismo del protagonista. Una cosa es que él lo sea, y otra distinta es que la cinta en sí lo apoye de manera activa o pasiva. Se supone que el personaje debe aprender que su comportamiento es erróneo, ¿cómo va a hacerlo si todo lo que transmite la película es idéntico a su forma de pensar? Al mantener esa “fidelidad” estás rompiendo el fin por el que querías mantener ese machismo en la narración: que el protagonista aprenda que su comportamiento no es adecuado.

Podéis pensar que la narración visual y la forma en que la película se cuenta no afecta al discurso, pero os pondré un ejemplo del que ya he hablado antes:

La Broma Asesina. Me voy a concentrar en la adaptación, pues se desvía tanto del original que lo que quiero comentar ni esta en el comic, pero haré un par de apuntes antes. En las viñetas el personaje de Barbara ya era tratado como un disparador de la trama, no era más que un simple objeto desechable para que Alan Moore pudiera hacer lo que quería con el Joker (Algo de lo que se arrepiente el propio Moore), pero en la versión animada se llega a convertir a Barbara en un estorbo inútil presa de sus emociones y carente de cualquier mínimo de sentido común.

El personaje se nos presenta como alguien inteligente, capaz, fuerte, ágil, de pensamiento rápido y con carácter. Pero la narración nos dice otra cosa. La Barbara que sentimos es poco menos que la rubia tonta de las películas de terror, desobedece por pura frustración a Batman, se acuesta con él y luego deja su sueño porque la rechaza. No solo te cargas parte de lo que significó el disparo del Joker al hacer que dejara por voluntad propia el manto, es que además haces que todas las decisiones de Barbara giren en torno a un hombre. Gracias a esas decisiones que se hicieron para ser más feministas (dicho por los propios creadores de este esperpento) estás rompiendo el personaje original y dejando un pésimo mensaje a las mujeres: Deja tus sueños porque un hombre te rechazó. Y sé que esa no era su intención principal, sé que lo que querían transmitir es que Barbara no quería acabar como Bruce, no quería caer en una relación como la que tenían Batman y Joker, pero la narración decía lo contrario. Hasta ese punto es importante el como se cuenten las cosas.

Mirad las declaraciones de Bruce Timm:

Sus habilidades paternales no son buenas. Él no sabe que si tú le dices a un niño que no haga algo, lo va a querer hacer aún más. Después, ella comete algunos errores y él sobrerreacciona un poco, y ella sobrerreacciona a su sobrerreacción. Así que es muy humano, es una historia muy comprensible. Tiene su truco porque es un poco liosa, porque todas las relaciones son a veces un poco lío. Pero para mí y para Alan y Brian, era fascinante explorar ese punto de vista.

Se nota que quería hacer, que su intención no era convertir a Barbara en una veleta que gira en función a otros personajes. Aquí tenéis la importancia de la propia narración interna de la película y como se diferencia del resto, tanto de la intención del escritor, como de los personajes.

Puede ser dependiente o independiente del resto de elementos, pero es diferente a ellos, es una pieza más que va por libre y que no tiene porque estar atada a otras. Esto puede llevar a errores como los de La Broma Asesina dónde la narración no esta bien manejada y destroza la imagen de un personaje y las intenciones del autor.

Pero también permite que en casos de El nombre del viento se pueda adaptar focalizando el machismo en un único punto: El protagonista. Sin que por ello sea una mala adaptación, e incluso mejorando el original si se hace bien ¿Por qué? Me voy a repetir pero así quedará más claro (espero). El libro tiene un machismo imperante en cada página, y el protagonista debe aprender a lo largo de la trama que dicho comportamiento no es el adecuado. Al ser en primera persona todo el universo de El nombre del viento esta cargado con ese machismo, porque vemos la historia desde su punto de vista, es como ver un paisaje con gafas de sol, no vemos el paisaje real, vemos la imagen que genera dicho filtro.

Al pasar al terreno cinematográfico podemos eliminar ese filtro porque ya no esta narrada en primera persona. Podemos concentrar el machismo en el personaje de Kvothe al tiempo que construimos un universo gracias a la narrativa que no sea machista creando un contraste y dejando claro de manera inconsciente que en ese mundo el pensamiento de Kvothe esta mal.

¿Cómo se haría? Es bastante sencillo. El narrador, que es el propio Kvothe puede ver a los personajes femeninos como inferiores, idealizarlos, sexualizarlos, utilizarlos. Puede tener perfectamente todos los comportamientos reprobables que tiene en el libro; pero al mismo tiempo la narrativa nos puede mostrar personajes femeninos fuertes, independientes, inteligentes, que resuelven las situaciones, que otros personajes no las hagan de menos. Es muy sencillo, solo hay que cuidar detalles visuales como tener mujeres soldado, cazadoras, maestras, herreras, no sexualizarlas con la ropa, hacer que el resto de personajes masculinos no las traten como Kvothe. Ni siquiera tienes que recriminar directamente al protagonista, puedes hacer que sea el propio entorno y el espectador el que le recriminen de manera inconsciente porque el espectador estará viendo que el equivocado es él.

Si no hicieras esto porque consideras que el machismo es una parte fundamental de la obra y debe estar en ella en todos sus aspectos ni el espectador ni Kvothe van a aprender y si lo hacen quedará forzado y como un mensaje impostado. Es simple, ¿cómo sé yo como personaje que mi comportamiento esta mal si veo que se repite en todos los personajes?

Si la narrativa hace que todas las mujeres sean intereses románticos, damiselas en apuros o simples escotes con patas no hay ningún motivo para que Kvothe recapacite sobre su comportamiento. Si el resto de personajes tratan igual a las mujeres y las propias mujeres se hacen de menos y se menosprecian, no existirá contraste. Claro, como espectador puedes pensar que esta bien si al final Kvothe dice que es un machista y que debe cambiar eso, pero a nivel narrativo no tendría sentido y el espectador medio va a notar que es un añadido muy artificial porque simplemente no hay motivos para un cambio de mentalidad si la sociedad entera funciona así.

No sé si me estáis siguiendo en mi hilo de pensamientos porque, sinceramente, creo que me he alejado de la idea principal del artículo. Vamos a encauzarnos de nuevo.

Lo expuesto más arriba es para que veáis lo diferente que es la voz de los personajes de la propia voz de la película. La película nos habla aunque no lo veamos. Ver en segundo plano a una herrera nos esta diciendo que en ese mundo las mujeres pueden hacer esa tarea, aunque no nos lo digan en ningún momento. Vemos en Star Wars que hay mujeres en altos cargos del ejercito, no hay diferencia alguna entre ambos géneros en ese mundo y no necesitan decirlo porque lo muestran. Puede haber personajes machistas en él, puede haber violencia de género, pero la película nos grita en cada detalle que no es la norma, que son casos aberrantes y mentalidades erróneas que no se corresponden con el resto del universo construido.

Las voces de la película, los personajes y el autor son distintas entre sí, pueden contar lo mismo o hablarnos de diferentes ámbitos. La voz de un personaje puede decirnos que quiere ser un héroe, el autor puede decirnos que es una víctima y la película que es un villano. Y esto puede ser por decisión propia del autor o por error del mismo. Mirad Cincuenta sombras de Grey o Crepúsculo, los personajes masculinos de esas sagas se creen el héroe, el autor los trata como víctimas de su condición y sin embargo la voz de la película nos insinúa claramente que no son precisamente la bondad personificada. Grey se cree bueno, la autora lo justifica como si fuera una víctima y en la película se nos muestra como alguien controlador, un acosador que mediante tácticas de acoso y derribo consigue siempre lo que quiere. Tres voces, tres mensajes distintos.

Por eso creo que el machismo de El nombre del viento puede localizarse en el personaje de Kvothe sin que sea peor adaptación por ello, incluso mejoraría bastante el arco evolutivo del protagonista a mi parecer.

¿Vosotros que pensáis?