La capitana de la brigada pilomántica, Mila Kiwua, está tomando una ronda con sus compañeros cuando un policía nuevo de fuerte temperamento entra en el bar. Desde el primer momento que la fría y azulada capitana mira su ardiente melena y su barba rojiza, solo tiene un objetivo: llevárselo a la cama. Sin embargo, sus avances son truncados por una emergencia en los barrios marginales, en la que los dos deberán rescatar a una turista secuestrada.
¿Será Mila capaz de cumplir con su deber y controlar sus impulsos?

Testosterona es una historia corta, rápida y que sabe en todo momento a que punto se dirige por lo que no pierde el tiempo en nada que no sea esencial para lo que se trae entre manos. Eso que se trae no es la historia perse, son los personajes.

Va un poco en mi contra este hecho pues a mi me interesa más el mundo que ha construido que los personajes que ha creado para que pululen por él.

No son malos personajes, pero ahí algo que me impide conectar del todo con ellos. Siento que están demasiado limitados por el camino que deben de seguir, a pesar de que la propia historia esta construida para que aprendamos como son, como se comportan y como actúan en consecuencia.

Pero es algo muy subjetivo, tampoco me cae Eren en Ataque a los Titanes y no hay motivos de peso para ello.  Como subjetivo es mi percepción de las escenas de cama. Sé que propósito cumplen, están hechas para darnos más pinceladas de los dos protagonistas pero las considero escenas tan largas para lo que aportan que me acaban cargando. Creo que las escenas de acción, mucho más breves, me están dando bastante más información.

Y, para que engañaros, son una delicia a nivel creativo. Todo el potencial de la pilomancia, el elemento de “fantasía” de la novela,  queda expuesto en esas espectaculares, y breves, escenas de acción. Aunque la última es la más brutal y memorable, me quedo con la primera porque es la que presenta muchísimos elementos de forma precisa y sin llegar a aturullar. No quiero destripar demasiado pero en esa primera escena nos enseñan como funciona cada color, como se ha adaptado la tecnología al mismo, como funciona en parte el poder del pelo. Todo ello sin detenerse a contarlo.

La pilomancia es un concepto que me pone los pelos como escarpias (Los apaleamientos por chistes malos son de nueve a cuatro un domingo si y otro no). Un mundo con multitud de colores de pelo, cada uno con una característica única y que se desgasta como si fueran pilas. Es divertidisimo para mi este concepto. Me gusta además como un mismo color puede contrarrestarse, en lugar de tener colores opuestos cada uno es su propio opuesto, es muy curioso.

El punto negativo que le saco es el miedo/odio que se ha construido alrededor de los rojos (Me dices que es porque son marcianos y aun te lo paso que esos bichos intentaron matarnos). No es que me cueste creer ese recelo, para nada, es que lo encuentro lo más obvio de la novela. Solo ha faltado: Baños de gente normal/Baños de rojos.

Es algo puramente personal y no afecta a la calidad de la obra en si, pero tanto esto como lo mencionado de las escenas de cama me han pesado bastante en la lectura.

Una lectura, por otro lado, ágil y rápida, apenas he tardado una hora en leerla entera y con un final brutal. Me han dado ganas de levantar a aplaudir con esa escena de la piscina del Hotel (Ya sabéis cuál lo que la habéis leído). Os apuesto a que Guille ahora mismo está encerrándose en casa porque se piensa que soy un perturbado peligroso.

Antes de ir a las conclusiones otro momento que me saco de la narración fue el cambio brusco de narrador. Acostumbrado a que estuviera desde el punto de vista de un personaje de golpe a mitad de un párrafo me doy cuenta de que estoy leyendo la perspectiva de otro. No es un fallo grave pero si fácilmente subsanable con una indicación del cambio de perspectiva pues así puedes liar al lector.

Concluyendo es una lectura que no te pide nada y te hace pasar un buen rato, además de presentar un universo rico y diverso que puede aguantar sobre sus hombros bastantes más historias en distintos lugares. Deja con ganas de más y ver como afrontan las cosas estos personajes.

Si tenéis oportunidad de haceros con ella y os gusta este tipo de género no lo dudéis pues, en mi opinión merece mucho la pena. No solo lo que aporta con un nuevo mundo, también por las amplias posibilidades que comienzan con la historia de Mila.

Para cualquier otra cuestión aquí tenéis el blog de Guille.