Diana, princesa de Themyscira. Hija de Hipolita, reina de las amazonas. Desde niña su mayor deseo ha sido entrenarse para luchar y acabar con las guerras. El azar la conducirá a ese destino cuándo un avión se estrella en las costas de la isla paraíso.

Si Superman fue el adalid de la justicia y la bondad en los setenta gracias a Richard Donner y Christopher Reeve; hoy Wonder Woman se corona en el puesto de la inocencia y la inspiración gracias a Patty Jenkins y Gal Gadot.

En una época oscura, plagada de grises, dónde el pesimismo se ha asentado, Diana Prince se alza como un símbolo de inocencia al que todos queremos seguir. Repetiré mucho esa palabra, inocencia, pues es la clave de toda la película. Diana es un personaje muy inocente, para ella el mundo es sencillo y le resulta muy fácil saber que esta mal y que esta bien. Es como una niña y logra que deseemos tener esa misma mentalidad dónde si algo esta mal digamos basta.

Es pura inspiración desde el minuto uno. Diana es un faro que ilumina las partes buenas de los hombres para que se alcen por encima de la corrupción que los engulle día tras día. Volviendo al paralelismo con Reeve, si antes podíamos creer que un hombre puede volar, Wonder Woman consigue algo mucho más grande. Consigue que creamos que el hombre puede ser bueno.

Todo gira en torno a esto, la inocencia y pureza de Diana puesta a prueba por un mundo envenenado por la vileza, la guerra y la maldad sádica de los hombres. Es lo que necesitábamos, es lo que DC y Warner necesitaban, un mito que nos traiga esperanza.

Han captado a la perfección la idiosincrasia del personaje y su universo adaptándolo a la perfección al rescatar detalles de todas las épocas creando una Diana única pero reconocible.  Y lo que más agradezco es que se hayan alejado de las versiones de Flashpoint e Injustice (Lo digo porque tanto Batman como Superman en este universo cinemático beben mucho de ambos mundos distópicos).

No quiero entrar en detalles pues es una película que ha hecho muy bien su campaña publicitaria al no rebelar nada y no voy a estropear la sorpresa. Si diré que han abierto una puerta gigantesca. Han tenido el valor de ampliar el universo más allá de los dos mastodontes que llevaban copando el cine de DC décadas, añadiendo personajes y mitos menos conocidos, refrescantes y muy atractivos.

El propio logo de DC añadido en esta película es una declaración de intenciones en toda regla: “No nos vamos a restringir, todo tiene cabida aquí.

Concluyendo hablaré de lo más espectacular. La acción. Patty Jenkins rueda con maestría una escena tras otra sin resultar nunca repetitiva ni usar los mismos recursos creando un estilo de combate propio para Diana así como tiroteos intensos y ágiles para el resto de personajes.

Stephe Trevor tiene su propia forma de luchar que es francamente divertida y que contrasta con la brutalidad y agilidad de Diana. Son un diez definitivo en ambos casos, tanto los tiroteos como las luchas a espada. Solo el asalto a Themyscira ya se ha ganado la entrada de cine.

Es una película increíble al punto de que me estoy planteando quitar a Civil War de mi top tres de películas de Superheroes para poner a Wonder Woman y creo que a cada visionado me gustará más porque su mensaje y su forma de transmitirlo me gustan tanto que me estoy enamorando de ella a cada pensamiento que tengo. Incluso me sorprendió porque al final de la película tuvieron un momento de valentía cuándo me temía lo peor y me dieron unas ganas inmensas de aplaudir.

Wonder Woman ha logrado que confié de nuevo en Warner y, aun más importante, su triunfo puede abrirnos las puertas a un sin fin de heroínas que merecen la gloria.

Gracias, Patty Jenkins. Gracias, Gal Gadot.