Año 2019. Ciudad Neo-Tokyo. esta inmensa urbe esconde en el sub-suelo un terrible secreto: la experimentación con cobayas humanas en busca del arma definitiva, un ser que posea el control de la energía absoluta. El experimento escapa al control de los científicos responsables cuando su más reciente “adquisición” -un joven pandillero llamado Tetsuo-, despliega una serie de poderes psíquicos capaces de vencer a todo un ejército. En su destructivo camino la única persona capaz de hacerle frente será su amigo Kaneda, el líder del grupo de motoristas al que pertenecía Tetsuo.

Al fin he visto la famosa Akira y acabe su visionado con: Obra maestra es una definición que se le queda corta. Es una película impresionante a tantos niveles que soy incapaz de comentarlos todos. Su apartado artístico es abrumador, su escala es inabarcable y su animación es para estudiarla en una academia de arte.

Es una cinta que no para de lanzarte información, nunca se detiene. Si la coges al vuelo bien, sino… ya tendrás otra oportunidad. Da por sentado que el espectador va a estar atento por lo que gran parte del contexto y de lo que ocurre en NeoTokyo se explica en el fondo de la cinta o con simples detalles que sueltan sin pararse en ello.

Nos enteramos de la situación social, de los problemas políticos, civiles y militares que están acabando por asfixiar una ciudad que ha perdido las ganas de vivir y se mueve por pura inercia. Vemos como las calles están sucias, la policía abusa de su poder para zanjar con puño de hierro cualquier sublevación. Por supuesto a más aprieta el Estado más ciudadanos se levantan.

De nuevo, todo esto se nos da de fondo, no es el punto vital de la trama pero está ahí para que veamos que la ciudad esta viva y es un polvorín a la espera de una mecha. Esa mecha es Akira.

Los personajes no son precisamente gente que me guste. Unos son moteros que van machacando a otros moteros y están más tiempo en comisaría que en el colegio; otros son unos políticos con demasiada ambición y poco amor por su pueblo; terminando por los militares y científicos que no dudan en jugar con el poder de un Dios creyendo que lo van a controlar.  Pero son personajes que me creo, gente que no me tiene que gustar para entender porque luchan. Incluso el protagonista se llega a ganar mi simpatía a pesar de parecerme un capullo, notó que incluso con todos sus defectos hará lo que pueda por sus amigos.

En cuánto al “antagonista”, si es que puedo catalogarlo así en una película que es bastante difícil encontrar un malo™, todos tienen unos motivos más o menos sólidos y hasta comprensibles para lo que hacen, tal vez los políticos son los que más villanescos son, es muy humano. Tetsuo no deja de ser una persona con un complejo inmenso de inferioridad, se cree que no sirve para nada y que siempre le están ayudando y ordenando, así que cuándo le dan un poder inmenso se corrompe a causa de dichos traumas.

De esta forma vemos como Tetsuo comienza a descontrolarse y a castigar a todo aquel que cree que le ha hecho daño o se lo merece a su infantil criterio. El síndrome de abandono es muy intenso en él y ni siquiera tienen que pararse demasiado, con mostrar unos pequeños retazos de su pasado nos basta.

Es una maravilla. Un imprescindible no solo para los aficionados al cine de animación, esto es cine sin más. Es una película dibujada, pero una película con todas las letras. Aun me preguntó como han logrado mucha de las cosas que he visto. La ciudad en multitud de fondos distintos funcionando a la vez, las persecuciones, la locura máxima del estadio olímpico. Me quedó, sin embargo, con una escena muy tonta de dos personas caminando por una calle. Al fondo vemos como los edificios se van alejando y más importante, cambian de perspectiva pues nosotros nos movemos con los personajes. Ver un dibujo cambiando de un frontal a una vista en diagonal es lo más asombroso que he visto yo en animación.

Es una locura. No sé lo que costó o cuánto tardaron en hacerla pero me parecerá poco. Es un trabajo tan abrumador que me sobrepasa. Solo tenéis que ver los primeros minutos para comprenderlo. Directamente no ha envejecido. No en plan Blancanieves que sigue siendo preciosa e increíble, me refiero a que me dicen que Akira se estrena el mes que viene y me lo creo.

Tenéis que verla.

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