La joven Sally Hurts descubre que no esta sola en su nueva casa: hay seres extraños y más hostiles de lo que ella piensa.

Pero que cosa más desaprovechada. Guillermo del Toro creo que vio el trabajo de arte y tiro maletines de dinero al artista. Estamos ante una película que trata de ir de bicho terrorifico con maldiciones y termina siendo un cuento oscuro a medio gas.

Para que nos entendamos, esto empieza como si fuera Amityville y termina pareciéndose a Gremlins pero en mal. Tiene un prologo muy interesante con un pobre enloquecido arrancándose los dientes y a la doncella también para pagar la liberación de su hijo de unos seres que susurran desde el interior de una caldera empotrada en el muro.

Compró, no esta muy lograda la escena pero la compró. El problema es que luego llega la actualidad y los verdaderos protagonistas y me da una pereza enorme. La niña protagonista es repelente y dan ganas de tirarla a un pozo; el padre es el típico señor de negocios que quiere mucho a su hija pero le preocupa más su trabajo; la madre está en el otro lado del mundo pasando mucho de su hija y por último la “madrastra” que quiere ganarse el cariño de una niña que no conoce y que no para de malmeter.  Son tan tópicos que podrían sustituirlos por un cartel que ponga sus clichés y serviría igual.

A partir de aquí no tarda en aparecer el cuento gótico mal entendido. El director no tiene ninguna mano para crear atmósfera, no solo no me creo lo que me esta contando, es que me da igual. Ni siquiera transmite un mínimo de magia con las imágenes.

Si a eso le añadimos que no sabe usar a los monstruos pues vamos apañados. Los utiliza demasiado pronto y una vez disparado ese elemento ya no va a dar miedo ni tensión porque solo te queda ir hacía arriba y mostrarlos más y más lo que consigue que te dejen de dar miedo. El miedo a lo desconocido es nuestro mayor miedo. Si nos pones el objeto a temer, este dejara de darnos tanto miedo. Si además esta siempre hecho por ordenador y mal pues apaga y vamonos. No quiero dar muchos detalles pero Arthur y los Minimois no están muy alejados de esto a nivel técnico.

Esto se podría haber solucionado muy fácilmente y habrían ahorrado una barbaridad. No muestres al monstruo ni sus ataques, solo las consecuencias. Os podré varios ejemplos: a un obrero casi lo desollan vivo. En lugar de mostrarnos como lo atacan corta en el momento en que él grite y vuelve con otro personaje para descubrir como lo han dejado. También puedes usar todo el arte que tienes a tu alcance a nivel argumental, una de las víctimas era un gran artista. ¿Sabéis la fuerza que tendrían los dibujos que nos muestran si no hubiéramos visto ya a la criatura?

Si lo hubieran dejado así, siempre en la sombra. Dibujos de la niña cada vez más aterradores, fotografías dónde se ve algo muy borroso al fondo. Voces en las paredes. Creas la atmósfera de algo que sabes que está ahí pero no puedes ver nunca. Genera tensión y preocupación constante.

No puede faltarle además fallos gordos de pura lógica. Hay un personaje que se pone una cuerda entre las piernas, sin más, no se ata, ni nada, y acaba siendo arrastrado por esa misma cuerda ¿Por qué? Por necesidad del guión y punto.

Es una lástima, en serio. La dirección de arte en torno a los monstruos es brutal y me habría encantado ver esta idea en gente más capaz, o en el mismo Guillermo del Toro, ya que era productor podría haberse implicado en la dirección y dar unas cuántas ideas de por dónde ir porque el director pone mucho empeño pero comete muchos errores.

Aun con todo la recomiendo ver, tiene ideas interesantes que tal vez os pueda aportar algo.