El nacimiento de una nueva Inteligencia Artificial en el CIDIA siempre es motivo de alegría. En el caso de la que ocupará el cuerpo número 36, la felicidad es doble, puesto que, nada más nacer, ha sorprendido a todos los técnicos con un insólito “Buenos días”. 36 no es una IA como las demás, se hace preguntas y quiere respuestas. ¿Dónde reside la verdadera identidad? ¿Qué sentido tienen las etiquetas? ¿Es necesario integrarse y aceptar la opinión de la mayoría?

Cuarta vez que me adentro en un libro de la editorial Cerbero. Cuarta vez que me quedo con los ojos abiertos de par en par y no me deja parar hasta terminarlo. Todos los libros son diferentes y únicos, con una identidad muy fuerte. Hoy me voy a enfocar en este cuarto libro que leo: 36 de Nieves Delgado.

Es una maravilla. Los temas que tratan y la forma de tratarlos, la narrativa usada para mostrarlo te deja pegado a las páginas, devorándola sin parar. Me ha mostrado un sin fin de temas de toda índole que vamos a acabar teniendo cuándo logremos crear una Inteligencia Artificial.  En ese aspecto no solo es realista y verosímil en la propia IA en sí, es que además me creo la reacción de la humanidad ante todo lo que hacen y dicen las IA, no solo 36.

Nieves Delgado nos muestra nuestra hipocresía y andropocentrismo, nuestros miedos, nuestras ilusiones, como se rompen y no lo aceptamos. La historia de 36 no solo nos muestra la vida de una Inteligencia Artificial, también nos pone un espejo delante solo para descubrir que no nos gusta lo que hay reflejado.

El prologo me encantó la forma en que nos relata como nació la primera inteligencia artificial, pero mis partes favoritas son los diálogos. Son una maravilla, cada vez que 36 habla con alguien descubres infinidad de cosas, de la IA, de los humanos, de nuestros problemas. Incluso, llegado a cierto punto, vemos los comentarios de la gente respecto a las IA y aparece de nuevo ese espejo, porque todo lo que ahí se muestra me lo creo al 110%

Es una experiencia leer este libro. Nos muestra un mundo creíble, unas reacciones aun más creíbles y todo envuelto con un protagonista al que quiero seguir solo para escucharle hablar, para ver que piensa. Le sigo solo por la curiosidad de verle ser, así de simple.

Su narrativa nos lleva por todas las etapas de la vida de una IA, y nos muestra como diferentes personas reaccionan a ella y como ella aprende, evoluciona, comprende el mundo que la rodea. ¿Cómo reaccionan los científicos? ¿los niños? ¿Los adolescentes? ¿La prensa? ¿Los foros de la red?

Nos muestra un amplio espectro de reacciones y todas ellas, de nuevo, me las creo. La curiosidad de los niños; la animadversión de los adultos; la máscara de vacua educación de los adultos.  La lectura me ha sentado como si hirvieran mi cerebro, me lo han fundido porque cada tres frases me encontraba con algo con lo que me tenía que detener porque empezaba a divagar con lo que me estaba contando.

Es una lectura… Mirad, las anteriores novelas cortas de Cerbero las recomendé para según que público. 36 no. 36 debería ser una lectura obligatoria en la vida. Así de claro, es algo que se tiene que leer en algún momento de nuestra vida, al menos una vez.

Ahora tenéis la oportunidad perfecta, la segunda edición que ha sacado Cerbero contiene un relato adicional ¿A qué esperáis para conocerla?