La Galaxia esta en guerra. La Resistencia huye de las poderosas tropas de la Primera Orden. La esperanza esta cargada a espaldas de Rey, que debe encontrar y traer de vuelta al gran maestro jedi Luke Skywalker.

Han pasado unas semanas desde el estreno. En este tiempo he ido pensando en esta película en mis momentos muertos, repasando escenas y decisiones hasta llegar a una conclusión:

Los Últimos Jedi me parece la mejor película de la saga por encima de El Imperio Contraataca. Recalco que he puesto me parece. En mi opinión Rian Johnson ha terminado de dar el mazazo que inició J.J. Abrams.

El Despertar de la Fuerza era una demostración de que eran capaces de hacer Star Wars como siempre la habíamos visto; Los Últimos Jedi es la demostración de que pueden hacer Star Wars ampliando horizontes y rompiendo con los puntos de ruta establecidos en las películas.

Los personajes han evolucionado y la película juega en todo momento con el espectador y sus expectativas sin ceder nunca a ellas.  Hoy día todos somos críticos, guionistas y directores y tenemos la mejor película de Star Wars en nuestra cabeza, solo hay que acudir a una red social aleatoria para ver el odio que ha generado esta película de una forma incomprensible para mi. Por suerte tanto el director ha mostrado su historia y Disney lo ha permitido (Quiero hacer hincapié en una cosa, a Disney se la acusa de todo pero el final de Rogue One es gracias a ellos, y con Los Últimos Jedi han permitido que Johnson experimentara, incluso le han dado una trilogía propia).

Pero pasemos a la película que inicia inmediatamente después de El Despertar de la Fuerza. Tenemos tres tramas claras a lo largo del metraje: la huida constante de la Resistencia perseguida de cerca por La Primera Orden; el plan de bombero torero de Finn y Rose; y el encuentro de Luke y Rey en el enclave Jedi.

Alrededor de estas tres tramas se van sucediendo otras con más o menos importancia pero que dejaré en el cajón para no entrar a destripar demasiado la historia.

Los personajes siguen brillando y evolucionando, vimos su primer paso, aquí tenemos el segundo. Finn no es un soldado que se lanza contra todos porque en la primera aprendió la lección, es una persona normal y corriente que se preocupa de su amiga Rey. Poe es un gran piloto pero un pésimo líder. Todos son mucho más humanos que antes y más creíbles, habrá gente a la que le moleste que sus héroes no sean infalibles pero a mi me apasiona.

Luke es el ejemplo más claro de esto y lo que ha causado más iras en el público. A mi me parece algo lógico con lo visto en la trilogía original y es un paso muy valiente. El siguiente párrafo lo podéis saltar si no habéis visto la película.

Luke en la original siempre se guió mucho por su corazón, era impulsivo y la única vez que le salió bien hacer caso a su instinto fue con Vader en la Estrella de la Muerte y casi le matan por ello. En El Retorno del Jedi estuvo a un paso de caer en el lado oscuro ¿Aun os extraña que fuera tentado por el miedo a Ben Solo y que se le cruzase por la mente el matarlo? ¿Os parece ilógico que tras ese instante de debilidad y viendo el caos que él había provocado decidiera huir? Luke es humano, y se siente culpable por ese momento fugaz que convirtió a Ben en Kylo. Es normal que se aislé del mundo y que consideré que los Jedi deben desaparecer. Se ha dado cuenta de que los Jedi tuvieron gran parte de culpa en el ascenso del Imperio y ahora se ha aislado del mundo porque no aportaría nada. Se lo dice a Rey ¿Qué esperabas? ¿Qué fuera con mi espada laser contra todo un ejercito?  Y aun así tiene una de las escenas más poderosas de la saga demostrando que Luke es más poderoso que Yoda y su padre en el dominio de la fuerza.

Hablando de la fuerza, el misticismo de la misma vuelve más fuerte que nunca. No tenemos trucos mentales y grandes despliegues de objetos volando por doquier, tenemos una energía que se esparce por el universo y que fluye por nuestro interior conectando a todos los seres vivos. Esto lo dijo Yoda pero aquí se siente de verdad.

También es interesante como tratan de darle más profundidad al conflicto dejando claro que ni los malos son tan malos ni los buenos son tan buenos. El personaje de Benicio del Toro sirve a la perfección en este sentido.

En general, pues no quiero destriparla demasiado, es una película que consigue dar un paso y adentrarse en un mundo más complejo, más gris con personajes imperfectos. Sin dejar de lado la espectacularidad pues cuenta con escenas que quedarán en el recuerdo (Laura Dern tiene una de las mejores en ese aspecto) y una fotografía preciosa con composiciones maravillosas.

Terminaré alabando el gran trabajo de John Williams que nos hace vibrar de la emoción creando unos temas poderosos que elevan aun más lo que estamos viviendo. Un gran aplauso para este gran artista y una ovación para todos los implicados en esta película por hacer lo que ellos querían y no lo que marcaban las estadísticas.