Pixar lo ha vuelto a conseguir. Si cuándo falla la gente se tira al cuello (Aunque Cars no es tan mala), lo suyo es aplaudirles cuándo dan en la diana con una puntería digna de Ojo de Halcón.

Buscando a Dory no es solo una buena secuela, es una magnifica película. Empezando por su corto de introducción siguiendo las desventuras de una cría de gaviota hasta ese final mirando al infinito con fundido en negro.

Pixar cada día maneja mejor los tiempos y los tonos.

La historia nos llevará de nuevo con Dory, Marlin y Nemo que vuelven a estar en el coral un año después de la desaparición y búsqueda de Nemo. Dory recuerda de golpe que tiene una familia y acaba cruzando el océano para encontrarlos junto a Marlin y Nemo. Es una historia de Dory, Marlin y su hijo son simples secundarios tratados con cariño.

Las aventuras que sufre Dory a lo largo y ancho de un centro marino atraparan a todos los espectadores, convirtiéndose poco a poco en una persecución a contrarreloj hasta llegar a un final con un poso de cierre que deja una sensación de despedida considerable en el espectador. Pixar se despide de Dory y Marlin con esta película, y se lo deja claro a todos con su final.

Me ha encantado, no se puede ser más conciso que eso. Pixar controla a la perfección los sentimientos, si quiere hacerte reír o llorar  lo conseguirá.

Lo único que podría comentar a nivel “negativo” (Que no lo es) es que no lo veo como una película para niños muy pequeños. Un niño de dos o tres años con la primera puede entretenerse, pero esta le veo muchos puntos de calma y de jugar con las emociones. La revelación de como Dory perdió a su familia me resulta un momento emocional muy intenso que te estruja el alma, pero a un niño le llegaría a aburrir.

¡Ojo! Digo que a un niño de dos o tres años. Niños más mayores seguro que toleran e incluso les puede gustar esos momentos tristes. Lo digo desde la experiencia de que a mi me gustaba en Busca del Valle Encantado a pesar de la llorera de ver una y otra vez la muerte de la madre (Si, os lo he recordado. No, no voy a compraros pañuelos).

El diseño de Dory bebé tampoco me convence en exceso. Adoró su personaje, amó su forma de ser siendo un bebé, pero a nivel de diseño tiene los ojos demasiado grandes. Estoy seguro que algo más equilibrado haría la simbiosis perfecta con su personalidad.

Añado, ya que estoy con su infancia, que cada recuerdo de esos tiempos (Con los padres de Dory) es una puñalada en el corazón. Ver a esa pareja amar con toda su alma a Dory, y sufrir cada vez que notan que Dory se olvida de algo, es como una patada en el esternón. Por eso me gusta tanto que Pixar no optará por unos padres obsesivos, solo preocupados. Los que visteis el acto final lo entenderéis mejor, son personas normales que no tratan de sobreproteger a Dory. Habría sido muy fácil poner al típico Homer envolviendo a su hijo en plástico de burbujas por miedo. Así que agradezco que no lo hicieran.

En definitiva, es una obra muy buena, digna secuela que avanza sin usar en ningún momento la nostalgia de la original. Incluso se dedica a usar elementos que habíamos visto (Hablar balleno) para darles un contexto en esta.

¿Recomendada? ¿Qué película de Pixar no es una recomendación? Os recuerdo que Aviones es de Disney.

Aquí podéis haceros con ella si aun no la tenéis en vuestra biblioteca.

Buscando A Dory [Blu-ray]