Esto puede parecer una broma, pero no. En Japón son maravillosos y me hicieron esta película. Una de las más taquilleras de la franquicia y la primera en usar el color dejando atrás el blanco y negro.

Lo más divertido es saber que el proyecto original era aun más surrealista que esto, dónde King Kong se habría enfrentando, no a Godzilla, al monstruo de Frankenstein. En origen esto era una producción americana, pero la falta de presupuesto (Y la muerte del guionista original) permitieron que el guión diera el salto a Japón dónde pusieron a Godzilla a sustituir al monstruo.

Debe ser gratificante escribir un guión, luchar por él y que nada más morirte pasen tanto de ti que ni aparezcas en los créditos.

Terminando con elementos ajenos a la película tengo un par de palabras para el listo que ha sacado el Blu-Ray “remasterizado”. ¿Para qué vas a limpiar el sonido? ¿Y filtrar el ruido que tiene la imagen? ¿Para qué? Las ediciones españolas dan mucho asco pero esto se lleva la palma, que hasta que terminas por acostumbrarte no paras de oír el ruido blanco y los golpes de sonido cuándo se pasan de agudos al hablar. Y no es precisamente que esta película tenga una mala factura técnica, a excepción de las pantallas verdes todo luce fenomenal. Pero es muy caro pagar un proceso de restauración ¿Verdad?

Bueno, pongámonos ya a trabajar. La película es… surrealista y al mismo tiempo se toma en serio. Aun no hemos llegado a la época en la que Godzilla era un chiste. La premisa parece absurda pero se la toman muy en serio. Lo cual encaja bastante bien, te atrapa lo que te están contando. Me ha sorprendido esa capacidad de convertir una premisa absurda en algo que te mantenga atrapado hasta el final.

Eso si, empiezan fuerte con la ciencia ficción. Las Naciones Unidas acudiendo a desastres naturales a ayudar de manera rápida y eficiente.Mirad, yo me creo que tengan un lagarto gigante escupiendo vapor atómico, pero lo de las Naciones Unidas es forzar demasiado.

También dejan bastante clara la implicación americana en el proyecto, tienen un periodista metiéndose en la película cada tres minutos para soltar exposición. No me disgusta, pero canta la traviata que es un añadido ¿Por qué tiene que estar un periodista americano contándole las cosas a los japoneses? Son ellos los que tienen a Godzilla a tres palmos.

Pero se lo perdono por el momento más desternillante de la película. un científico con pinta de científico y que habla como un científico explicando que Godzilla es un híbrido entre el Tiranosaurus y el Stegosaurus (Yo en ese momento me estaba muriendo de la risa pensando en Tortuga Furiosa y su posible reacción. Buscadlo, es buen chaval) que sobrevivió a 65 millones de años porque… patata. Y ahora es nuclear por las pruebas atómicas.

Es una película de los sesenta, hay que quererla en su contexto.

Este periodista también es el detonante de las tramas. Es el que da la información vital para que sigan avanzando aunque sea un elemento externo. Consideradlo un narrador. Inicia presentando unos frutos que curan el cáncer (Más reminiscencias al miedo nuclear) y que fueron encontradas en una isla, pero los lugareños no permiten exportarlas porque son para calmar a un Dios que habita en ella.

Así nos presentan a Kong. Lo curioso es el escepticismo de los japoneses. Tienen a Godzilla destruyendo cosas pero que haya más monstruos no acaban de creérselo. Y al final van a buscarlo porque es una orden del dueño de una cadena de televisión ¡Por qué quiere publicidad! Todavía no han llegado a la conclusión de que el sexo vende más que cualquier “moñeco” gigante.

Y mientras los subordinados del dueño (Un Woody Allen japones puesto de anfetaminas) se van a por Kong, aparece Godzilla en un iceberg. Fue precioso ver como el periodista trataba de emular la falta de emociones. Ni un ápice de sentimiento, esta saliendo un lagarto de cien metros de un trozo de hielo y el tío parece hablar del tiempo que hará mañana.

Aquí ya empiezan a aparecer las maquetas. Tienen un encanto especial, al menos para mi. Siempre me han gustado esta clase de efectos, es nostalgia pura. Eso si, ver a los tanques corretear por la maqueta con la antena de radio control aun puesta  me puede.

Llegan a la isla de Kong y… Los japones recortando gastos son unos genios. Se han liado a pintar de negro a un montón de japoneses. Es más, estaban tan cortos de presupuesto que para capturar a un mono de cien metros han mandado a dos chavales. ¡DOS MONGOLES PARA CAPTURAR A KONG!

Aquí ya empieza a notarse que Kong es un añadido a lo que la Toho quería contar. Sus escenas son ajenas durante dos tercios de la película al resto del argumento. Eso si, el argumento principal es Gojira de nuevo. Es ver a Godzilla acercarse más y más a Japón y como el gobierno trata de frenarlo y destruirlo sin recurrir al armamento nuclear. Crean grandes muros eléctricos como vimos en Gojira, y trincheras para que Godzilla caiga en ellas y luego hacerlo estallar a base de explosivos.

Todo tiene la reminiscencia del original. Si quitas a Kong verías que es la misma película pero con una carga simbólica menor. Más parecido a una película de desastres que a la metáfora que es la versión del 54.

Así avanza la película hasta que capturan a Kong (Fuera de plano para que nos imaginemos como dos gandules meten un gorila gigante en una balsa) y este acaba en Japón para darse de hostias a mano abierta con Godzilla.

Aun llegados a ese punto siguen estando separados porque el primer combate termina con Kong diciendo: Ahí te quedas que paso de ti. Dejando a Godzilla para que destruya todo.

Es más, a Kong lo tienen que volver a sedar, colgarlo de unos globos (Si, en serio) y tirarlo como una granada contra Godzilla para que acabe el trabajo.

Toda la batalla que viene tras eso es épica o denigrante según aceptes entrar en su juego o no. A mi me pareció increíble. Aunque tiene un final que da bastante vergüenza ajena por lo simple que es. En plan: ¡Oh si, ahora viene lo bueno! Ah, pues no. Se acabo.

Pero tiene su encanto. Es un clásico entrañable con personajes muy divertidos. El dueño de la cadena de televisión, el que quería conseguir a Kong como mascota, es la risa continua. No era al azar que lo comparase con Woody Allen, tiene una forma de ser muy similar de patoso acelerado.

Y los intentos de explicaciones vistos hoy tienen su gracia por como tratábamos de explicar que exista un lagarto de cien metros.

Además, a nivel técnico es una pasada para la época. Kong da cosa mirarlo, pero Godzilla es impresionante. Al ser un disfraz los movimientos son naturales, no vemos ese acartonamiento propio del stopmotion (Aunque esta película usa esa técnica un par de veces y no esconden mucho que el Godzilla de Stopmotion es un muñeco comprado en el bazar, tiene hasta las ranuras dónde se articulan los brazos)

Si os gusta el cine de la época y sabéis poneros en situación, creo que merece la pena echarle un vistazo.